Minuto a Minuto

Vida y estilo Dramático incremento de turistas en la Antártida provocado por las redes sociales
Las redes sociales y el incremento de barcos en la región afectan el frágil ecosistema de la Antártida
Nacional Un día como hoy: 14 de enero
Un día como hoy 14 de enero, pero de 2009, muere el actor de origen mexicano Ricardo Montalbán
Internacional Wikipedia cumple 25 años frente al reto de la Inteligencia Artificial
Entre sus millones de artículos también subyacen las dudas, y hasta las polémicas, sobre quién fundó en realidad la enciclopedia
Nacional Tulum se consolida como destino de eventos mundiales
El éxito del festival Zamná consolidó a Tulum como uno de los mejores destinos nacionales para albergar eventos mundiales
Nacional “Depósito fantasma”, el nuevo fraude del que advierten autoridades
El 'Depósito Fantasma' es un fraude principalmente dirigido a vendedores, tanto de redes sociales como de tiendas electrónicas

Los hay tan pendejos que encallan en dique seco.
Florestán.

El presidente López Obrador hizo ayer la mayor defensa que haya hecho de un integrante de su gobierno al afirmar que es una dicha contar con el doctor Hugo López-Gatell en la pandemia.

            Y aunque no lo comparto, lo entiendo: al final, la historia juzgará su rol ante la peor epidemia de los últimos cien años, no a su segundo.

            López-Gatell se ha caracterizado en acompañar más al presidente de la República, que a las víctimas.

            De él es aquella afirmación en marzo de 2020 de que en un mes se superaría, o que llegar a sesenta mil muertos sería un escenario catastrófico, o que la fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio y la realidad le derrumbó todo: ni se ha superado la pandemia, su escenario estratégico de sesenta mil muertes se ha multiplicado por cinco, van más de 300 mil y López Obrador se contagió dos veces en menos de un año

Creo que se equivoca porque, insisto, al final, la historia, que es muy celosa en su derecho de admisión, no juzgará al subsecretario, sino al presidente de la República.

            Y defender, como defiende, a López-Gatell, en el tiempo no le dará para salir airoso de su rol ante esta pandemia. Estamos en niveles de muertos nunca pensados, muertos que al final son los que la historia cuanta y cobra.

            La historia ignorará a López-Gatell, pero no a López Obrador.

RETALES

  1. MENORES.- O los científicos de Estados Unidos, la Unión Europea y la OMS están mal o López-Gatell es el del error. Lo digo porque mientras aquellos están por la vacunación de menores a partir de los cinco años, aquí no se ha vacunado a ninguno de menos de quince por decisión del subsecretario más defendido del presidente López Obrador. Como dijo la vocera de su vocero, el tiempo, (y los muertos) pondrán a cada quién en su lugar;
  2. MONREAL.- Hoy es un día clave para la vital unidad de Morena en el Senado de la República, donde los duros del movimiento están más lopezobradoristas que López Obrador, y amenazan con una división que es lo menos que el presidente necesita, sobre todo ante sus tres reformas fundamentales: energética y electoral, este año y Guardia Nacional el que viene. Quizá es tiempo de una señal presidencial hacia el líder del Senado, o quizás no, si se da el rompimiento del que el principal damnificado será el mismo presidente, no Monreal; y
  3. VOTO.- No se puede entender al CIDE sin el Banco de México que fue su principal impulsador en 1974. Por eso tampoco se puede entender que su gobernadora, Victoria Rodríguez, haya ordenado que se abstuviera en su asamblea de asociados, lo que es un voto a favor, para cambiar sus estatutos, pasando por encima del Consejo Académico y de su propia trayectoria. No es la mejor señal para el inicio de una gestión autónoma del Banco de México cuando se sigue línea de gobierno.

Nos vemos el martes, pero en privado.