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¿Que es el síndrome de Florencia?
Foto de Carlos Tomasini.

¿Le ha pasado que, cuando visita una ciudad o un museo, le gusta tanto lo que ve que inclusive se siente extasiado y, quizá, hasta mareado o con dolor de cabeza?

Pues parece que es algo normal e, inclusive, algunos expertos llaman a esto “Síndrome de Florencia”. Aquí les contamos en qué consiste y cuál es su historia.

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Foto de Carlos Tomasini

El primero que lo describió

En enero de 1817, el escritor francés Marie-Henry Beyle, quien usaba el seudónimo de “Stendhal”, pasó todo un día paseando por las calles de la ciudad de Florencia, en la zona de la Toscana, al centro de Italia.

La vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”, escribió en su diario después de esa jornada, por lo que decidió ir al médico.

La leyenda dice que el médico, al revisarlo, no encontró nada, por lo que su diagnóstico fue: “sobredosis de belleza”.

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Foto de Carlos Tomasini.

Casi dos siglos después

Años más tarde, empezó a observarse que había gente que sufría de mareos y desmayos cuando visitaba lugares icónicos de Florencia, como la Galleria degli Uffizi, uno de los museos mas importantes del mundo en donde se exhiben piezas histórica como “El Nacimiento de Venus”, de Sandro Botticcellli, y pinturas de autores como Leonardo da Vinci.

Desde finales de los 70, una psiquiatra italiana, Graziella Magherini, documentó más de 100 casos similares entre personas que visitaban Florencia y que aseguraban haber tenido síntomas como taquicardia, agotamiento y dolores de cabeza al pasear por las calles de esta ciudad, cuna del renacimiento.

Magherini, académica de la Universidad de Florencia, detectó similitudes en 106 turistas extranjeros que visitaron esta ciudad y que tuvieron los mismos síntomas de Stendhal al admirar obras como el famoso “David”, de Miguel Ángel, que se expone en la Galleria dell’Accademia de Florencia, o lugares como la Basilica di Santa Croce.

Desde entonces, a esta enfermedad psicosomática se le conoce como “síndrome de Stendhal”, “síndrome de estrés del viajero”, “enfermedad de los museos” o “síndrome de Florencia”.

Suele desencadenarse en personas que observan grandes cantidades de belleza en una ciudad durante un espacio de tiempo muy corto y generan uno o varios de los síntomas que describió Stendhal en el siglo XIX.

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Foto de Carlos Tomasini.

Los detractores

También existen muchos detractores de esta supuesta enfermedad que señalan que no se puede definir como un síndrome, además de que hay historiadores que aseguran que es muy probable que Stendhal se haya sentido así debido a que había llegado a Florencia tras un largo viaje sin descansos suficientes y en el que recorrió otras ciudades italianas, como Milán, Nápoles y Roma.

Sea cual sea la historia real, también es cierto que cuando las personas se exponen a grandes impactos de belleza, pueden sentirse algo perturbados, al menos durante algunos minutos. Y si usted conoce Florencia (o alguna otra ciudad que le parezca hermosa), seguramente entenderá por qué Stendhal y las decenas de turistas que estudió Magherini se sintieron como describieron.

Con información de Carlos Tomasini