Obsesión por la comida sana también es un problema
Foto de archivo

La preocupación por comer sanamente y obtener productos saludables y en buen estado también puede orillar a serios problemas físicos y mentales derivados de una seria obsesión sobre lo que se está comiendo, lo cual se conoce como ortorexia.

De acuerdo a Jordan Younger, bloguera vegana, su vida cambio a raíz de consumir sólo frutas, verduras y algunos granos, pues sus problemas estomacales cesaron además de que se sentía con energía y saludable.

Su gusto por el veganismo la incitó a crear un perfil de Instagram llamado @theblondevegan, en el cual detallaba varios aspectos de su vida a raíz del cambio en sus hábitos alimenticios, lo que pronto le valió conseguir varios seguidores que le pedían consejos.

Foto de TheBalancedBlonde.com

Sin embargo conforme avanzaba el éxito de su blog, Jordan comenzó a experimentar con procesos “limpiadores” del organismo, que consistían en dietas líquidas para desintoxicar su sistema, y aunque al principio se sintió bien, el aumento de estos tratamientos pronto comenzaron a originarle problemas estomacales nuevamente al dejar de comer sólidos.

La joven no podía creer que estos problemas regresaran después de llevar una dieta tan saludable, sin embargo el punto de quiebre surgió cuando su ciclo menstrual se interrumpió, además que su ansias por saber qué comer y elegir los alimentos aumentaba.

Pronto, al platicar una amiga con desórdenes alimenticios, Younger se sitió identificada aunque no encontraba nombre a su desorden ya que no era anorexia ni bulimia, sino una obsesión por comer ciertos alimentos de acuerdo a los estándares que la joven consideraba saludables.

A esta condición se le conoce como ortorexia y aunque no es reconocida bajo el Manuel de Diagnóstico y Estadísticas de Desórdenes Mentales como un padecer clínico, sí corresponde con los síntomas de una extrema fijación u obsesión por la pureza de los alimentos.

En algunos extremos llegando a clasificar los alimentos según la persona considera aptos o no para comer acorde a los estatutos de cada individuo.

Jordan Younger. Foto de Anti-Diet Project

Por su parte Younger explica que durante su proceso de recuperación necesitó de ayuda de un terapeuta y de un nutriólogo quienes le ayudaron a mantenerse en control además que la bloguera descubrió que su creencia de comer solo “plantas” estaba mermando su salud, por lo que dejó los tratamientos limpiadores para retomar su vida normalmente.

Ahora Younger, ha dejado de lado las etiquetas de veganismo y vegetarianismo, optando por mantener una dieta equilibrada además de estar enfocada en su blog sobre alimentación, así como sumarse al Anti-Diet Project, un blog donde cuenta su historia como ortoréxica.

Con información de Time.