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Medicamentos para la hipertensión son seguros para enfermos de COVID-19
Foto de Volodymyr Hryshchenko para Unsplash

Un estudio internacional realizado en 20 grandes hospitales de EE.UU., Canadá, México, Suecia, Perú, Bolivia y Argentina demostró que los medicamentos para tratar la hipertensión arterial no interfieren con la recuperación de los enfermos del COVID-19 y en general pueden seguir usándolos.

El estudio, publicado recientemente en The Lancet, se propuso averiguar si dos tipos de fármacos, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, conocidos como ACEI, y los bloqueadores de los receptores de la angiotensina, llamados ARB, podían mitigar las complicaciones de COVID-19 o lo contrario.

La investigación arrojó “una fuertísima evidencia” de que los enfermos de COVID-19 pueden seguir tomándolos sin miedo a que empeoren su situación, según dijo uno de los participantes, el cardiólogo Carlos E. Alfonso, profesor asociado de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami (UM).

Alfonso y María Carolina Delgado-Lelievre, profesora adjunta de medicina y directora del Centro Integral de la Hipertensión de UM, expusieron este viernes los resultados del estudio.

De coordinar los datos recibidos de los hospitales participantes se encargó un centro de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.).

El estudio se realizó a 152 personas hipertensas -90 de ellas de EE.UU.- que estuvieron ingresadas con COVID-19 en los hospitales participantes entre el 31 de marzo y el 20 de agosto de 2020 y que desde antes de su hospitalización estaban medicados con ACEIs o ARBs.

De ellos, 75 elegidos al azar continuaron tomando esos medicamentos y 77, escogidos de la misma manera, dejaron de tomarlos, bajo supervisión médica en ambos casos.

No hubo diferencias entre ambos grupos en cuanto a su posible interacción con COVID-19, concluye.

Los pacientes estudiados estuvieron hospitalizados un promedio de cinco días, tenían una edad media de 62 años y un 45 por ciento eran mujeres.

Ochenta y dos de los participantes eran de origen hispano, según la ficha del estudio.

Más del 50 por ciento de los adultos en Estados Unidos tiene hipertensión, el riesgo número uno para las enfermedades del corazón, así que era muy importante determinar que esos medicamentos no modifican los riesgos que supone el COVID-19 para una persona”, dijo Delgado-Lelievre.

Alfonso agregó que antes del estudio se creía que el tomar ACEIs o ARBs podía ser un riesgo adicional para los hipertensos que se contagiasen de COVID-19, “debido a la forma en que el virus ataca a determinados receptores celulares”, y se pensaba por eso que podía ser bueno dejar de tomar los medicamentos.

Ahora se sabe que “no tienen un efecto adverso”, agregó.

El resultado del estudio es concordante con otro a gran escala realizado en Brasil, titulado “Brace Corona”, cuyos resultados fueron presentados a la Sociedad Europea de Cardiología y están pendientes de publicación, según señaló el especialista de UM.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de uno de cada cinco adultos en el mundo tiene la tensión arterial elevada, un trastorno que causa aproximadamente la mitad de todas las defunciones por accidente cerebrovascular o cardiopatía.

Las complicaciones derivadas de la hipertensión son la causa de 9,4 millones de defunciones cada año en el mundo.

Con información de EFE