Minuto a Minuto

Deportes Lando Norris gana sprint de Miami; Checo Pérez finaliza en el puesto 17
Norris ganó el Gran Premio de Miami por delante de su compañero, el australiano Oscar Piastri y del monegasco Charles Leclerc
Internacional León XIV acepta la renuncia presentada por el arzobispo de Moscú tras casi dos décadas
En su lugar, León XIV designó al obispo auxiliar ruso Nikolai Dubinin como administrador apostólico mientras la sede permanece vacante
Nacional Detienen a presunto extorsionador en la alcaldía Gustavo A. Madero
Ramón "N" es señalado como presunto responsable de extorsión a comerciantes de la alcaldía Gustavo A. Madero
Internacional Machado convoca concentraciones en más de 120 ciudades en apoyo a los presos políticos
"Ellos y sus familias necesitan de nuestra voz, necesitan de nuestra fuerza y por eso alzaremos nuestra voz este domingo 3 de mayo", anunció Machado
Nacional Congreso de Sinaloa convoca a sesión extraordinaria para analizar licencia temporal de Rubén Rocha Moya
La sesión fue convocada tras la solicitud de licencia de Rocha Moya ante la investigación de la FGR por presuntos nexos con el narcotráfico
#LaPeorMamá Yo no juego con mis hijos.
Foto de Archivo

¿Les he contado que no juego con mis hijos? Así como lo leen. Es rarísima la ocasión en que me pongo a jugar con ellos. ¡Me aburro terriblemente!

Ya sé. Soy una amargada, mala madre, lo que quieran. Pero no me gusta. Nada más no les digan, porque hasta ahora he logrado que no se den cuenta. (Eso quiere creer esta mala madre).

Cuando #minispeedy estaba más chiquillo y empezó con su gusto/obsesión por el fútbol todos los días era un suplicio.

  • Mami ¿juegas conmigo fut?
  • ¿Otra vez? Ya jugamos.
  • Pero ayer, hoy no hemos jugado.

Allá iba yo al jardín a jugar con él. Tirábamos un rato, medio corría por el balón y siempre ponía un límite de goles al cual llegábamos rapidísimo. Claramente soy una pésima portera y él tremendo goleador.

  • Mami esfuérzate. Te meto goles muy fácil. – me decía él. Y yo lo que quería era meterme a mi casa. Y si yo tenía que meter los goles…. ahí si pasábamos mil horas. Gracias a Dios se dio cuenta de que no es lo mío y rara vez me pide que juegue con él, mejor se agarra al papá, porque papi es un súper jugador de fut.

Cuando los llevo al parque o a algún lugar de juegos, a mí lo que me gusta es sentarme a verlos o a platicar con quien vaya. Jamás me van a ver trepada en los juegos persiguiéndolos y ayudándoles a treparse a quien sabe donde. Si acaso los empujo en el columpio y ya casi dominan mecerse solos así que vamos superando etapas. Yey para mí. Cuando me subo a los columpios con ellos, me bajo a los dos minutos bien mareada.

  • Mami ¿jugamos al restaurante? – dice #miniplausi
  • Ándale sí, yo soy el cliente y mi cama es mi mesa. Tu cocinas.

Y ahí anda en friega la otra haciendo sándwiches, hamburguesas, cafés y hasta chelas. Y yo mientras me hago la que se come todo. Ahí al menos aplico la de Hook e imagino que todo es de verdad y que me lo como y que no engordo, mi sueño por siempre. Si alguien no sabe que es Hook, busquen la peli y véanla, salió hace como doscientos años, bueno casi, en 1991. 

Sí me gusta, por ejemplo, armar rompecabezas. Pero tengo un método y hay que seguirlo, si no me ofusco. Casi siempre empezamos todos y cuando los niños y el hombre de la casa se cansan, yo me siento a terminar de armarlo. Así que no cuenta mucho cómo jugar con ellos.

Amo sin control los LEGOs, ese sí es un súper plan con #minispeedy, aunque cada vez me necesita menos para armarlos. Y solo verlo ya no está chido, aunque me enorgullece enormemente que lo logre. Creo que voy a empezar a armar mi propia colección.

Ruego porque no me salga #miniplausi con que juguemos a las muñecas porque ahí sí me ataco. Jamás me gustaron. Lo bueno es que no es algo muy común en ella. ¡Ah! pero cómo le gusta jugar a las masitas, plastilina o como le llamen ustedes. Y ahí sí me pide que juegue y yo, que solo se hacer pelotitas y palitos, le sufro gacho. ¿Cómo carambas se hace un unicornio de plastilina? Neta cree que tiene una mamá escultora.

Pintar es otra de sus cosas favoritas, y bueno, tampoco se me da. Puedo iluminar, eso sí. Me gustan los mandalas o iluminar con ellos un libro, pero nada de hacer elefantes, perros, aviones y cuanta cosa se les ocurre. Para eso papi es mejor que yo.

Puedo seguir nombrando infinidad de cosas que les gustan jugar que a mí no. Pero la verdad creo que es echarme más tierra encima de la que me acabo de echar. Amo a mis hijos sin control, yo los traje a este mundo. Que me pidan hacer pizza, que me pidan vestirlos, que me pidan llevarlos y traerlos de la escuela, entrenamientos y todas las piñatas o fiestas que quieran, pero por el amor de Dios que no me pidan jugar con ellos.

Sé que tal vez les ocasione un daño irreversible, tal vez los traume, probablemente me lo reprochen, pero así soy. Soy la peor mamá. Que jueguen ellos, para eso son hermanos, y la verdad es que si juegan bastante. Además, no todo está perdido, tienen un papá que juega mucho con ellos, unos tíos super niñeros que juegan a todo cuando los ven y una abuela y una bisabuela que se tiran en el piso a jugar carritos y cebollitas. La cosa se equilibra de alguna forma ¿o no?

¿Ustedes a qué juegan con sus hijos?

Gracias por leer.