#LaPeorMamá. Los 4 acuerdos
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¿Se acuerdan que les conté hace un tiempo que estaba leyendo el libro “Los 4 acuerdos”?

¿No? Bueno, en ese libro encontré que el autor ve la educación que nos dieron y la que damos a nuestros hijos como una “domesticación”; la cual nos llena la cabeza de “deber ser” y nos genera un montón de ideas que según nuestra mente programada por la sociedad debemos cumplir.

A medida que uno avanza en el libro, este propone 4 acuerdos para deshacernos de estas ideas para ser libres y felices. Y no se refiere a hacer lo que nos de la gana en el sentido del libertinaje. Simplemente ser felices y fieles a nuestras propias ideas; las cuales son difíciles de dejar fluir cuando estamos tan apegados a este “deber ser”.

Los 4 acuerdos son:
1. Sé impecable con tus palabras. Se refiere, sí a no hablar mal de nadie ni a faltarles al respeto, pero se refiere también a lo que nos decimos a nosotros mismos. ¿Cuántas veces se nos cae algo y decimos “ay que tonta”? Debemos ver las virtudes en los demás y en nosotros mismos. Qué diferente es la vida cuando nos decimos: “qué hábil fuiste hoy; lograste todo lo que tenías que hacer en la casa y te sobró tiempo para ver tu serie”.
2. No te tomes nada personal. No todo lo que sucede tiene que ver con nosotros, no todo lo que hacen los demás lo hacen por algo que tenga que ver conmigo. Si alguien no va a mi fiesta de cumpleaños, en lugar de pensar: si de verdad le interesara, vendría; puedo pensar: qué mala onda, la cosa se le complicó y no pudo venir.
3. No hagas suposiciones. No sé ustedes, pero yo tuve una época en mi vida de gran inseguridad, en la que, si alguien me volteaba a ver en un restaurante, asumía que estaba pensando algo malo de mí. ¿Por qué no cambiar esos pensamientos por: seguro está pensando lo guapa que me veo hoy?
4. Haz siempre lo mejor que puedas. Nuestro 100 % no puede ser el mismo siempre por diferentes circunstancias. Hace poco, alguien a quien quiero mucho me dijo: Ahora que soy más grande siento que ya no doy el 100 %. Se me olvidan algunas cosas, ya no soy tan hábil, me estoy poniendo viejo. Y cuando leí este acuerdo pensé: claro que sigue dando el 100 % bajo sus habilidades en este momento. Cada día nuestro 100 % cambia, pero si damos el 100 % ese día, estamos haciendo lo mejor que podemos.

Por supuesto que en el libro vienen explicados extensamente. Yo aquí les escribí un resumen según lo que yo entendí e interpreté. Pero los invito a que lean el libro porque son de esas lecturas que te caen como deben caer según el momento de tu vida en el que estés.

Por eso pensé que debe ser un libro de esos que se re leen cada cierto tiempo. Yo lo haré cada año.

Pero la idea que ahora me ronda en la cabeza es cómo transmitirle a mis hijos esta forma de vivir. Por supuesto que en algún momento les daré el libro para que lo lean, pero mientras tanto, sí me gustaría que practicaran estos acuerdos porque de verdad que cambian mucho la perspectiva de la vida.

Y bueno, tras darle vueltas al asunto llegué a la conclusión que casi siempre llego: los niños aprenden con nuestro ejemplo. Así que, si bien es cierto que logramos “domesticar” a nuestros hijos con el “deber ser” ¿por qué no mejor hacerlo incluyendo estos 4 acuerdos en su vida para que sean libres y felices?

¿Cuan respetuosos pueden ser mis hijos siendo impecables con sus palabras?

¿Qué empáticos pueden llegar a ser si no se toman nada personal?

¿Cuánta tranquilidad pueden sentir si no hacen suposiciones?

Y, ¿cuánta satisfacción pueden tener si siempre hacen lo mejor que pueden?

Gracias por leer
#LaPeorMamá