La isla Sentinel
Isla Sentinel. Foto: BBC.

Me produce muchas dudas cuando encuentro un juicio de valor, que está cubierto a brochazos por una sola palabra. Se abre la fuerza de sus vocales y consonantes, para crear una imagen inminente en los recovecos de mi cerebro, porque fui adiestrada así por la cultura en la que vivo.

Entonces me detengo, busco quitarle la mala prensa y voy deshebrando el significado. “Peligroso” que tiene connotaciones graves y aparece en algo que estoy leyendo; de inmediato, me siento incómoda. Se abren en batería preguntas que brotan en la índole de ¿qué es peligroso y para quién?

Comienza entonces la investigación, el proceso reflexivo y durante algunos días le voy dando vuelta a los datos, a los artículos y al leerlos, me genera una molestia difícil de describir. Encuentro un encabezado que habla de este lugar donde vive una de las tribus más aisladas del mundo, y aparece en negritas, la palabra en cuestión una y otra vez, salpicando el texto para que no se nos olvide.

En una cantidad desordenada de tarjetas voy juntando lo recaudado y, de pronto me da la impresión que esta isla y sus habitantes me encontraron a mí. Cada vez que comienzo a escribir, como un manantial me invade la idea loca, de que se me aparecen cosas para que escriba sobre ellas, para que les de vida y quizá, lo que salga de eso, sea la posibilidad de conocer, cuestionar y abrir el mapa del mundo, comenzando con el mío.

De no más de 70 kilómetros cuadrados, sobre aguas color turquesa, se yergue sobre el mar La Isla Sentinel del Norte, que pertenece a las Islas de Andamán. Se asientan en territorio de la India, como parte del archipiélago Andamán y Nicobar, en la Bahía de Bengala del Océano Índico, quedando a más de mil kilómetros de cualquier puerto de salida en India continental.

Vista de pájaro de la Isla Sentinel del Norte | Observatorio de la NASA
Vista de pájaro de la Isla Sentinel del Norte | Observatorio de la NASA

Cuenta con una gran riqueza ecológica y, una variedad de flora que desde lejos, apunta un edén maravilloso. Pero la vegetación tan densa hace imposible ver lo que se esconde bajo sus árboles, dejando un espacio rico para la imaginación. Un drone logró tomar algunas tomas que, me permitieron volar por encima de los copiosos árboles, abriendo de pronto el rellano de un poblado que, alberga casas amorfas fabricadas con ramas y hojas.

A sus pobladores les llaman Sentinelenses y, son una tribu conocida por rechazar cualquier contacto con el exterior. Y es ahí donde entran las palabras como feroces, salvajes, crueles, despiadados y por qué no, la palabra maldita, peligrosos, que significa abundancia de riesgo.

La isla tiene como pobladores a estos seres humanos que no han sido censados, desconocen el fuego, y no cultivan las tierras. Siguen cazando y pescando con lanzas y arpones, cabe mencionar que, en los artículos usan la palabra rudimentarios, como connotación a su atraso visto desde nuestra precaria mirada. Acompaña también la palabra salvajes, cuando hablan de que viven prácticamente desnudos y, de que hablan una lengua desconocida.

Vista de pájaro de la Isla Sentinel del Norte | Observatorio de la NASA
Vista de pájaro de la Isla Sentinel del Norte | Observatorio de la NASA

Me parece increíble escuchar sobre los derechos de los toros, del aborto, de las comunidades que buscan la inclusión y, de tantas cosas que generan la indignación de millones, pero cuando se trata de otras formas de abrazar la vida, la condena se apea con palabras que juzgan y denotan ignorancia, generando la misma discriminación que tanto se busca erradicar.

No quieren contacto con el mundo exterior, y lo han hecho saber con contundencia, pues en numerosas ocasiones, cuando ha habido un intento de acercarse, terminan con la vida del intruso con arcos y flechas. Tal fue el caso de un predicador americano, que corrió con dicha suerte en 2018 al querer entrar a evangelizar. ¿Porque querrían entrar en una modernidad que ha demostrado su decadencia?, ¿porque querrían vivir en un mundo de consumo, cuando todo se los provee la naturaleza?

Se viven como una entidad soberana, aunque no lo sepan y, están bajo la protección de India, qué, por obvias razones, tampoco deben saber que existe.

Un análisis de ADN de miembros de tribus de Andamán de las islas cercanas, muestra que los Sentinelenses, se encuentran entre las comunidades más antiguas del mundo, con generaciones que se remontan a más de 70.000 años y, según las autoridades indias, estos migraron hace 60.000 años de África. Hoy son una de las muy pocas tribus cazadoras-recolectoras del mundo.

Son vulnerables, sin duda, al coronavirus, debido a que no han tenido contacto con las sociedades modernas, pero también a la gripe y otras enfermedades, siendo probable que no tengan inmunidad.

Madhumala Chattopafhyay una antropóloga, fue la primera en ponerse en contacto con los Sentinelenses. Para hacerlo comenzó lanzándoles cocos, que en su isla son inexistentes, así desde un pequeño bote, después los fueron dejando en la orilla. Tras esta, hubo varias expediciones más, en las que la antropóloga pudo conocer un poco más de cerca, sobre su cultura, eso sí, sin pasar de la orilla de la playa.

Sus investigaciones llegaron a una conclusión, y lo publicó en negritas:

“Esta tribu no necesita forasteros que los protejan, lo que necesitan es que les dejen en paz”.

Me quedo con la idea de que el lenguaje juega un papel preponderante en cuanto a la manera que observamos al mundo y, haré hincapié en ir desmadejando las palabras cuando se trate de hablar de seres humanos, de sus historias y de su forma de vivir.

Por DZ

Claudia Gómez

Twitter: @claudia56044195