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Identifican circuito cerebral implicado en ingesta excesiva de alimentos
Foto de Dan Gold @danielcgold

Un grupo de científicos de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, identificó un circuito cerebral implicado en la ingesta excesiva de alimentos, lo que abriría la posibilidad de desarrollar terapias que ayuden a las personas a controlar su alimentación.

“Hay una fisiología subyacente en el cerebro que regula la capacidad de decir no a la alimentación compulsiva”, dijo la responsable de la investigación, Emily Noble.

Los especialistas que participaron en el estudio analizaron la hormona concentradora de melanina (MCH), un tipo de transmisor que se desarrolla en la región del hipotálamo y que conlleva a la ingesta excesiva de alimentos.

Para descubrir este circuito cerebral, los científicos realizaron una serie de estudios en ratas que demostraron que la impulsividad es una función que está separada del hambre y de la motivación alimentaria.

Los investigadores entrenaron a ratas para presionar una palanca y recibir una bolita rica en grasas y azúcares. El animal tenía que esperar 20 segundos para poder volver a presionarla y si lo hacía antes de tiempo tenía que esperar 20 segundos más.

En otra tarea, las ratas podían elegir entre dos palancas. Una liberaría un regalo único inmediato y la otra lanzaría un lote de cinco golosinas, pero cada 30-45 segundos. Las ratas presionarían la palanca para el tratamiento individual con más frecuencia que la otra palanca, a pesar de que habría entregado mucha más comida.

Tras el análisis, los expertos dijeron que “no tenemos la tecnología para corregir la impulsividad ahora. Sin embargo, entender que existe una vía que altera la impulsividad alimentaria sin afectar las propiedades gratificantes de los alimentos deliciosos abre la puerta a la posibilidad”.

Con información de Notimex