Las consecuencias de tronarse los dedos

La costumbre de tronarse los dedos está plagada de mitos y contradicciones, desde que causa artritis hasta que es inofensiva, entre los que afirman que es doloroso y los que defienden que sienten una relajación de las manos tras realizarlo. Incluso hay personas que lo hacen de una forma compulsiva, sin embargo ¿qué tan peligrosa es realmente esta costumbre?

Artritis

Foto de internet
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Primeramente, hay que decir que ningún estudio médico al respecto, muestra una relación entre el tronido de los dedos y la generación de artritis. El tronido de los huesos se debe a la generación de bolsas de aire al estirar las articulaciones, lo que genera que terminen tronando.

Si bien es posible que truenen porque exista algún daño en el cartílago, dificilmente el tronarse los dedos fue lo que causó el daño.

Uno de los estudios más conocidos al respecto, presentado en el 2009, fue de un doctor en California, que tronó sus dedos dos veces al día durante 60 años, pero solo en su mano izquierda y no mostró ninguna diferencia entre ambas vinculadas a artritis.

Deformaciones

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Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social informó que uno de los problemas asociados al tronarse los dedos de manera compulsiva es la deformación de los huesos de la mano.

El doctor Mariano de Jesús Virgen de León, traumatólogo del Hospital General de Reynosa, informó que la tensión generada al tronarse las manos constántemente puede terminar causando que se derrame el líquido sinovial, el encargado de evitar que los huesos se rocen, lo que generaría dolor en los huesos y podría hacer que se pierda movilidad.

El doctor informó que las personas entran en un círculo vicioso, pues terminan por dolerles las manos, lo que hace que las muevan menos y generan más daño en las articulaciones.

Hinchazón y debilidad

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Una de las consecuencias más conocidas y aceptada por una mayor proporción de los estudios, refiere a una mayor debilidad en la fuerza de las manos al tomar algún objeto y a mostrar unas manos con un aspecto de hinchazón que no presentan quienes no se truenan los dedos.

Al respecto, un estudio hecho a más de 300 personas en Estados Unidos demostró que las personas que tenían la costumbre de tronarse los dedos tenían un agarre más débil que quienes no. Además, el 84 por ciento de los estudiados presentaban señales de hinchazón en las manos, situación que no se observó en quienes no tienen arraigada la costumbre.

Mejor evitarlo

Pese a que los doctores no coinciden del todo en la extensión de la gravedad de tronarse los dedos, sí recomiendan evitar en lo posible el hábito, además de realizar ejercicios constantes para evitar cualquier daño.

En general, es mejor evitar hacerlo constantemente, puesto que una vez tronados los dedos toma al menos 15 minutos que las articulaciones regresen a su formación normal y un poco más que el líquido sinovial vuelva a tener suficientes gases para generar el sonido.

Por Juan Castro