El cerebro cambia físicamente cuando está enamorado

El cerebro cambia físicamente cuando está enamorado - Foto de Netflix
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Especialistas comprobaron, a través de radiografías cerebrales, los cambios físicos que experimenta el cerebro cuando está enamorado

Especialistas en clínica médica argentinos, comprobaron que el cerebro humano puede presentar modificaciones anatómicas cuando una persona está enamorada.

De acuerdo con el doctor Daniel López Rosetti, integrante de la asociación de Clínica Médica y responsable de la publicación ‘Emoción y sentimientos’, el cerebro no es igual con o sin amor debido a que cuando se está enamorado se experimenta una elevación de adrenalina y dopamina así como una disminución de serotonina.

El cerebro, entonces, es capaz de cambiar de estructura gracias a su poder de plasticidad que le permite adquirir nuevas formas y crear nueva conexiones neuronales que son muy similares a lo que ocurre en el proceso de aprendizaje.

También se ha establecido que existen zonas específicas que se modifican en el cerebro como la ínsula o el quinto lóbulo cerebral que además de contar con funciones relacionadas directamente con el amor también controlan el odio, es decir, que ambos sentimientos se originan en el mismo lugar del cerebro.

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Los métodos actuales de estudio, que se realizan a través de neuroimágenes, han permitido observar, físicamente las áreas que se accionan ante el deseo y el amor y su evolución.

Cuando se habla acerca de la persona a la que se ama, los escáneres muestran que se activa la parte del lóbulo de la ínsula en tanto que cuando se habla de alguna persona a la que se desea, se activa la parte posterior de este mismo lóbulo, lo que lleva a concluir que en esta región cerebral habitan ambos sentimientos.

Sin embargo, una característica que hace la diferencia entre el amor y el deseo es que, este último también está relacionado con la disminución de la activación de áreas responsables del pensamiento crítico y el razonamiento de forma más marcada.

Los estudios muestran también que existen otras partes del cerebro involucradas en el amor y son el hipotálamo, la ínsula, el estriado ventral, el hipocampo, áreas del sistema límbico, la corteza cingulada anterior, áreas específicas del lóbulo occipital y del lóbulo temporal, la circunvolución frontal media, la circunvolución temporal superior, la circunvolución precentral, la conjunción temporoparietal, el lóbulo parietal y inferior y la corteza somatosensorial.

Así, estas áreas se modifican también en pareja por lo que, en muchas ocasiones los cambios surgen a partir de la activación de dichos campos en otra persona con lo que se comprueba que muchas veces la excitación y el deseo sexual son recíprocos.

Con información de Infosalus

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