Minuto a Minuto

Internacional “México está con ustedes”: ‘Los Topos’ llegan a Venezuela para apoyar en rescates
El equipo de especialistas, compuesto por seis hombres y una mujer, fue recibido con aplausos al abordar la aeronave que los trasladó
Deportes Fútbol sí, Mundial no: jugadores LGBTIQ+ cuestionan la inclusión prometida
El fútbol masculino sigue siendo uno de los deportes más homofóbicos, en un contexto donde las lógicas de mercado y el "pinkwashing" ganan
Ciencia y Tecnología La IA impulsará la productividad pero amenaza empleos y mercados, advierte el BPI
Actualmente la IA encuentra aplicaciones en más tareas y ocupaciones, lo que puede intensificar la pérdida de puestos
Internacional Entre el deber y el cálculo político: Machado promete regresar a Venezuela
Tras los terremotos dijo que volvería a su país, aunque dos funcionarios de EE.UU. ven como "inoportuno" y hasta "truco político" el anuncio
Internacional Solidaridad pese a las diferencias: Perú auxilia a Venezuela tras los terremotos, ¿qué es lo que hizo?
Cabe recordar que las relaciones diplomáticas entre Perú y Venezuela están rotas y sus sedes diplomáticas cerradas, desde julio de 2024
Detectan uso de cinabrio en murales tempranos de Teotihuacan
Complejo de Quetzalpapálotl en Teotihuacan. Foto de EFE

El cinabrio -un sulfuro de mercurio- y la hematita fueron dos minerales utilizados en murales tempranos del complejo arquitectónico de Quetzalpapálotl, en la zona de Teotihuacan, según revelaron análisis no invasivos realizado en la llamada Ciudad de los Dioses.

Los citados minerales fueron usados para lograr tonalidades rojizas en las decoraciones tempranas de la urbe, entre los años 200 y 350 d.C, según indicó este lunes el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un boletín.

El INAH agregó que se trata de la primera vez que se confirma el uso del cinabrio, un sulfuro de mercurio.

Detectan uso de cinabrio en murales tempranos de Teotihuacan - quetzalpapalotl
Quetzalpapálotl uno de los edificios más bellos que exponen la arquitectura de élite del centro ceremonial de Teotihuacan. Foto de INAH

El material fue aplicado directamente en la pintura mural temprana y solo se había identificado en fragmentos sueltos datados en las últimas etapas del desarrollo estilístico y tecnológico de la metrópoli, entre 350 y 550 d.C., puntualizó la investigadora del INAH, Denisse Argote Espino.

La especialista, quien se dedica al estudio de la policromía en la gran ciudad del periodo Clásico mesoamericano, forma parte del equipo interdisciplinario del INAH que, en colaboración con expertos del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) y del Instituto de Geología, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), llevó a cabo estudios de policromía en la zona.

Además de los citados minerales, los expertos también detectaron el uso del yeso en los estucos, material que no había sido reportado, como dieron a conocer en un artículo recientemente publicado en la Journal of Archaeological Science: Reports, especializada en la divulgación de técnicas y metodologías científicas aplicadas a la arqueología.

Los autores señalan que el estudio de la pintura mural “tiene mucho que aportar en este milenio, gracias al desarrollo de técnicas que no alteran su estado de conservación”, entre ellas la espectrometría de fluorescencia de rayos X.

Indicaron que este instrumento permitió realizar un análisis rápido “in situ”, sin necesidad de extraer una muestra de la pared.

Estudian complejo de Quetzalpapálotl

El estudio se enfocó en las pinturas murales más representativas de cuatro espacios del Complejo de Quetzalpapálotl, ubicado al suroeste de la Plaza de la Luna, donde se pueden encontrar estructuras de fases temprana y tardía.

Dichos espacios son el Palacio homónimo (Quetzalpapálotl), el Patio de los Jaguares, el Templo de los Caracoles Emplumados y el Complejo Sur.

“Elegimos estas secciones porque todas contienen tonos rojos medios y claros en su composición pictórica. Solo unos pocos incluían tonos de rojo anaranjado”, indican los integrantes del equipo de investigación: Denisse Argote, Gloria Torres, Genoveva Hernández-Padrón, Verónica Ortega, Pedro A. López-García y Víctor M. Castaño.

La aplicación del cinabrio en la arquitectura de los primeros periodos “se diseñó, probablemente, para representar rituales, consolidar su estructura religiosa y consagrar los espacios y las personas que los ocupaban”, concluyeron los expertos.

Con información de EFE