Minuto a Minuto

Internacional Trump y su (incalificable) crítica a seis jueces de la Corte Suprema de Justicia
A Trump le cuesta aceptar que fue elegido presidente constitucional de los Estados Unidos, es decir, titular de uno de los tres poderes del Estado dentro de un sistema de pesos y contrapesos
Nacional SHCP refinancia 10 mil 250 millones de dólares para mejorar el perfil de la deuda pública
La SHCP explicó que la operación permitió sustituir Cetes, Bonos M y Udibonos con vencimientos entre 2026 y 2050
Internacional Estadounidense de 23 años murió baleado por agente de ICE en Texas en marzo, según medios
Rubén Ray Martínez recibió múltiples disparos la madrugada del 15 de marzo de 2025, cuando conducía por un retén de tráfico
Entretenimiento Netflix adquiere ‘Soy Frankelda’, el primer largometraje mexicano en ‘stop-motion’
Netflix informó que la película 'Soy Frankelda' de los hermanos Ambriz se estrenará en la plataforma este año
Internacional EE.UU. ataca otra lancha y mata a tres tripulantes en el Pacífico
El ataque se produjo bajo la dirección del general Francis L. Donovan, quien visitó esta semana Venezuela
Descubren mecanismo que repara daños en el ADN por algunas quimioterapias
ADN. Foto de TN / Archivo

Un equipo de especialistas españoles identificó el mecanismo por el que las células reparan el ADN tras las lesiones producidas por la radiación ultravioleta presente en la luz solar o por ciertos tratamientos de quimioterapia.

El estudio, liderado por Carlos Fernández-Tornero, del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CIB-CSIC), abre el camino para comprender la resistencia de las células a estas lesiones, con sus posibles repercusiones para la biomedicina.

La xerodermia pigmentosa, una enfermedad rara hereditaria de la piel conocida también como ‘enfermedad de los niños de la luna‘, está provocada por un mal funcionamiento de las proteínas implicadas en la reparación de lesiones voluminosas que afectan a una de las dos hebras del ADN.

Los investigadores han estudiado la enzima XPG, cuya disfunción puede causar formas leves de la enfermedad, como tumores cutáneos tras leves exposiciones al sol, o formas más graves, que provocan desórdenes neurológicos.

Conocer la estructura de esta proteína es fundamental para entender la enfermedad genética y para descifrar el mecanismo general de reparación del genoma celular, señala el CSIC en un comunicado.

“Las lesiones en el ADN amenazan la vida de la célula y deben ser reparadas para mantener su integridad”, explica el investigador Federico M. Ruiz, participante en el estudio.

“Entre los daños de ADN más comunes, están los causados por la exposición a la luz ultravioleta. Además, diversos fármacos anticancerígenos actúan causando lesiones que conducen a la muerte de las células tumorales, mientras que las otras células acaban reparando su ADN”.

En las etapas finales del proceso de reparación de estas lesiones, XPG corta la hebra de ADN dañada y permite eliminarla, de manera que “su correcto funcionamiento y regulación resultan esenciales para protegernos de dosis moderadas de luz solar y otros agentes citotóxicos”, explica Sonia Huecas, integrante del equipo investigador.

El trabajo, publicado en la revista Nucleic Acids Research y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación en colaboración con la empresa biotecnológica PharmaMar, permite desvelar la estructura atómica de XPG tanto aislada como unida a su sustrato de ADN.

De esta manera, es posible comprender cuáles son las regiones proteicas implicadas en la actividad de corte del ADN dañado.

Además, a través de un estudio mutacional, se han identificado los aminoácidos que intervienen en el correcto posicionamiento del ADN dañado dentro del sitio activo de la enzima, lo que constituye el paso previo para su acción.

“En conjunto, este hallazgo permite entender la base molecular de la xerodermia pigmentosa y profundiza en la comprensión de los mecanismos de resistencia de las células a las lesiones provocadas por el sol o por ciertos tratamientos de quimioterapia, lo que abrirá el camino en el futuro a posibles aplicaciones en el campo de la biomedicina”, concluye Fernández-Tornero.

Con información de EFE