¿De dónde viene la frase ‘poner los cuernos’?
Foto de imujer.com

Esta expresión popular hace referencia a la infidelidad, tema de muchas obras literarias y artísticas desde hace varios siglos, y aunque es usada en varias partes del mundo, poco se conoce sobre el origen de esta frase y su relación con el engaño.

Aunque de forma específica no se sabe con exactitud el surgimiento del dicho “poner los cuernos”, la figura de la cornamenta o el cuerno, culturalmente ha sido adoptada por todo el mundo, por ejemplo en Alemania se decía “quebrantar los cuernos” cuando se quería poner en su lugar a una persona pretenciosa que se creía mejor que los demás.

Por otra parte, los fenicios consideraban que quemar una cornamenta de venado o cabra alejaba a los animales ponzoñosos de las embarcaciones. Así como el nombre Cornelio, proviene de la palabra latina “cornu” (cuerno) y el cual era dado a los niños para que recibieran prosperidad en su vida.

¿De dónde viene la frase 'poner los cuernos'? - cuerno_abundancia
Cuerno de la abundancia. Foto de elmanana.com.mx

El cuerno también era usado en la hechicería y medicina, pues el polvo que se obtenía de su molienda era usado para fortalecer las encías de los ancianos. Así como fueron empleados para fabricar los primeros tinteros.

Mientras que en la Francia de la Edad Media eran colgados en percheros y a veces usados como contenedor de orina. Y en la época de Alejandro Magno, el conquistador usaba cuernos bañados en oro en la cabeza.

¿De dónde viene la frase 'poner los cuernos'? - cuernos_alejandro_magno
Moneda de Alejandro Magno con cuernos. Foto de Tumblr

Sin embargo en cuestión de infidelidad y amoríos prohibidos, se desconoce el origen exacto del “cornudo”, aunque se tiene una referencia de hace más de 400 años, hecha por Don Sebastián de Covarrubias en su obra sobre el origen de la lengua castellana.

En dicha obra Don Sebastián explica la historia de Mercurio, mensajero de los dioses romanos, quien se transformó en un macho de cabra, ‘cabrón’, para seducir a Penélope, esposa de Ulises, quien es reconocido como el símbolo de la fidelidad en la Odisea de Homero.

Este podría ser el origen para designar a alguien como un “cabrón”, es decir, un hombre que permite el engaño de su esposa o pareja.

Otra versión del principio de “poner los cuernos” señala que acorde a la mitología griega, Pesifae, esposa del rey Minos, tuvo un amorío con el toro que adoraban en Creta, y de aquella relación nació el Minotauro, una criatura con cuerpo de hombre y cabeza de toro. Lo que vuelve a los cuernos un símbolo de traición conyugal.

En tanto que en el cristianismo, a fin de mantener la castidad y fidelidad en el matrimonio de los primeros adeptos, los evangelizadores asociaron la figura del demonio con la figura del dios griego Pan, el cual es representado con patas de cabra y una cornamenta.

¿De dónde viene la frase 'poner los cuernos'? - dios_pan
Representación del dios Pan. Foto de lascosasquenuncaexistieron.com/

De ahí que se asociara a la lujuria y pecado con este dios que perseguía a las ninfas de los bosques, por lo que la infidelidad tenía una asociación demoniaca y quien la cometía se encontraba en pecado.

Mientras que en la Edad Media en Europa se acostumbraba poner una cornamenta o cuernos en la entrada de las personas, casi siempre un enemigo, para señalar que en la casa de éste había “entrado” el pecado. Tal era la gravedad de esta acción, que aquellos que arrojaban los cuernos eran multados o llevados a la cárcel.

En el caso de América, a la llegada de los conquistadores, varios hombres ofrecían a sus esposas a los españoles con el fin de obtener un beneficio de los gobernantes europeos. Y en dicha era época era frecuente pronunciar con cinismo “Los cuernos son como los dientes, que duelen al salir pero sirven para comer”.

¿De dónde viene la frase 'poner los cuernos'? - infidelidad2
Foto de El Vago de la Farmacia

Tal acción de consentimiento en la infidelidad llevó a las autoridades de Paraguay a castigar a aquellos hombres y mujeres que permitían el engaño marital o que se prestaban a cometerlo, y como condena eran desnudados en público mientras recorrían las callen montados en un burro y era azotados, surgiendo la frase “Tras de cornudo, apaleado”.

En México también se refiere como a “El Sancho”, al amante de la mujer, el cual es muy parecido a la expresión colombiana “poner los canchos”, la cual sustituye los cuernos por esta palabra, la cual define a un borde grueso o la parte carnosa del pimiento.

Por lo que al que engaña se le dice “cachón”, y aunque es una frase que varía de región en región o que se ha modificado con el paso del tiempo, no pierde el sentido que hace alusión a la ingenuidad del engañado.

Incluso la Real Academia Española ha designado el verbo “encornudar” para referir a la acción de hacer cuernos a alguien, o como se dice coloquialmente en México, “hacer de chivo los tamales”, que por cierto, también es un animal cornudo.

Con información de El Tiempo