Buenos Aires prohíbe a maestros usar “chiques” o “tod@s” en escuelas
El alcalde de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta (c), en una fotografía de archivo. EFE/Juan Ignacio Roncoroni

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires publicó una norma que prohíbe a los docentes usar diversas formas del llamado lenguaje inclusivo en las escuelas y su alcalde, Horacio Rodríguez Larreta, indicó este viernes que es una medida que apunta a “simplificar” la manera en que aprenden los estudiantes.

Estamos sumando una medida más con la idea de simplificar la forma en la que los chicos aprenden e incorporan el lenguaje. La idea es ordenar el empleo de la arroba, la equis y la e para al momento de la enseñanza, estableciendo una guía de prácticas de recomendaciones para comunicar inclusivamente”, afirmó el alcalde de la capital argentina en una conferencia de prensa.

Por medio de una resolución ministerial emitida el jueves, se estableció que los docentes de los niveles inicial, primario y secundario deberán desarrollar las actividades de enseñanza, así como las comunicaciones institucionales con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza.

“Los resultados de las evaluaciones muestran un retroceso en lengua y escritura. Por eso es muy importante aclarar bien los contenidos para que los chicos aprendan de la manera más clara posible”, agregó.

La ministra de Educación de Buenos Aires, Soledad Acuña, recalcó en declaraciones a los medios que no se está prohibiendo el lenguaje inclusivo, sino que se busca fomentar otras formas de usarlo sin distorsionar la lengua española.

El método evaluativo utilizado para medir los índices educativos de la Ciudad de Buenos Aires mostró una baja en los niveles de aprendizaje.

De un total de 40 mil 335 estudiantes de primaria, solo el 14.9 por ciento se encuentra en niveles avanzados de aprendizaje en prácticas del lenguaje, mientras que el 34.2 por ciento se mantienen en un nivel básico y el 6.4 por ciento fue incapaz de contestar preguntas simples en textos sin complejidad.

En el caso de la educación secundaria, de un total de 40 mil 865 alumnos, el nivel avanzado representa el 13.6 por ciento, solamente el 32.9 por ciento está en un nivel básico de compresión lectora y el 18.7 por ciento no pudo resolver el examen.

Para promover el aprendizaje de la lectura y escritura tienen que dominar las normas del idioma español, tal cual es. Después estará en cada uno decidir cómo quieren adaptar eso, pero en la escuela hay que respetar el idioma español porque los índices nos muestran que es urgente”, afirmó Larreta.

“La pandemia no fue gratuita, generó un impacto en el aprendizaje y en particular en el lenguaje. La realidad es que los chicos no están aprendiendo o no han aprendido en estos años lo que necesitan”, admitió.

Con información de EFE