Sigue demanda a los iPod
Foto de Apple Stack Exchange

En un inusual giro, una juez federal estadounidense dijo el lunes que una demanda colectiva contra los iPods de Apple puede proseguir a pesar de que la última demandante nombrada en el caso fue descalificada.

La juez federal de distrito, Yvonne González Rogers, reprendió a Marianna Rosen y sus abogados por no proveer información más completa sobre los iPods que había comprado la mujer. Eso hizo que los abogados de Apple argumentaran que esos modelos no estaban entre los involucrados en la demanda.

Pero la juez también rechazó los argumentos de la empresa de que era demasiado tarde para agregar un nombre nuevo a la demanda. González ordenó a los abogados encontrar un nuevo demandante para el martes en la mañana.

Ambas partes coinciden en que unas 8 millones de personas compraron iPods afectados por el caso.

La demanda es contra un software que impedía que la música descargada en la tienda iTunes se reprodujera en otros dispositivos que no fueran iPods. El software, llamado FairPlay, ya no se utiliza, pero los demandantes aseguran que éste infló los precios de millones de iPods vendidos entre 2006 y 2009, hasta sumar 350 millones de dólares. Los demandantes buscan la misma cantidad en compensación por daños y podría triplicarse si el jurado determina que la empresa violó la ley federal de competencia de Estados Unidos.

Aunque los abogados representan en teoría a los 8 millones de clientes, las normas en las demandas colectivas dictaminan que los abogados deben identificar por nombre al menos a una persona que se hubiese visto afectado en el caso.

Rosen en un principio dijo que había adquirido varios iPods que calificaban, pero los abogados de Apple produjeron evidencia que mostraba que esos equipos tenían un software no cubierto en la demanda o fueron adquiridos fuera del marco de tiempo establecido por la querella judicial. Una serie de fallos previos al juicio que comenzó la semana pasada determinaron que sólo se tomarían en cuenta los dispositivos de Apple adquiridos entre septiembre de 2006 y marzo de 2009.

La semana pasada Rosen y sus abogados dijeron que la mujer compró otros dos iPods en 2008. Pero los abogados de la empresa mostraron que fueron adquiridos con la tarjeta de crédito de su esposo, y por lo tanto Rosen no era la compradora legal.

Fue entonces que la juez decidió el lunes que las compras de Rosen eran “inadecuadas” para presentar a toda la demanda colectiva.

Con información de AP