Sierra Leona impone “toque de queda” para detener al ébola
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Sierra Leona comenzó hoy un “toque de queda” nacional de tres días para tratar de frenar la propagación del mortal virus del ébola, mientras en Guinea fueron asesinados trabajadores de salud cuando intentaban crear conciencia sobre el virus.

En un esfuerzo sin precedentes, las autoridades sierraleonesas confinaron en sus casas a los seis millones de habitantes del país a partir de este viernes y hasta el próximo domingo, paralizando todas las actividades excepto las del personal de salud.

La medida permitirá a los trabajadores sanitarios -que deben ir debidamente protegidos- recorrer cada poblado e inspeccionar las casas para detectar y aislar casos de ébola, y al mismo tiempo impedir que continúen los contagios.

Las calles de Sierra Leona quedaron desiertas a primera hora de la mañana y sólo transitan policías y trabajadores de Salud, así como los vehículos que los transportan.

En un discurso televisado anoche, el presidente Ernest Bai Koroma declaró que la vida de toda la población está en juego, pero aseguró que “vamos a superar esta dificultad si todos hacemos lo que nos han pedido que hagamos”.

“Estos son tiempos extraordinarios y horas extraordinarias que requieren medidas extraordinarias”, sostuvo el líder de Sierra Leona, donde al menos 562 personas han muerto por el letal virus en el actual brote.

Alrededor de 30 mil trabajadores de la salud, voluntarios y maestros tienen la misión de visitar todos los hogares en el país, donde además tendrán que educar a la gente sobre el ébola e informar como protegerse.

El virus del ébola ha infectado a por lo menos cinco mil 357 personas en África occidental, de las cuales han fallecido dos mil 630 (mil 459 en Liberia, 601 en Guinea, 562 en Sierra Leona y 8 en Nigeria), según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los trabajadores de la salud que tratan de contener el brote de ébola a menudo se han encontrado con la profunda desconfianza de comunidades locales, sin embargo la población en Sierra Leona parece estar cooperando con el “toque de queda”.

Algunas personas arremeten contra los trabajadores de salud, acusándolos de llevar el virus a la región, mientras que otras creen que la enfermedad no existe y unos más reaccionan con miedo cuando llegan forasteros a realizar campañas de sensibilización.

En Guinea, los pobladores de una aldea remota mataron a ocho personas que formaban parte de un equipo que intentaba educarlos sobre los riesgos del ébola, y tiraron los cuerpos -tres de ellos degollados- en una letrina del pueblo.

Con información de Notimex