Primer ministro australiano deja flores a las víctimas
Foto de BBC

El primer ministro australiano, Tony Abbott, depositó flores en el improvisado monumento de recuerdo a las víctimas de una crisis de rehenes en una cafetería de Sídney en la que fallecieron tres personas.

Abbott escribió un mensaje y saludó a la multitud mientras depositó un ramo de flores blancas en el monumento en la Martin Place, la plaza del centro de Sídney donde tuvo lugar el suceso. Su esposa, Margie, dejó otro ramo de flores rojas.

Desde primera hora del martes, un goteo constante de personas llorosas llevó flores al monumento fuera del Lindt Chocolat Cafe, donde un hombre armado tomó a 17 personas como rehenes un día antes. La crisis terminó 16 horas después con una andanada de disparos que dejó a dos rehenes y al pistolero iraní muertos, y a una nación enorgullecida durante mucho tiempo en su paz, sacudida en su núcleo.

El drama, que comenzó en torno a las 09:45 h. de la mañana del lunes, se extendió durante todo el día hasta la noche sin una solución aparente hasta que la policía irrumpió en el establecimiento alrededor de las 02:00 h. del martes tras escuchar disparos en el interior, dijo el comisionario de la policía en Nueva Gales del Sur, Andrew Scipione.

“Tomaron la decisión porque creyeron que en ese momento, si no entraban, se habrían perdido muchas más vidas”, dijo Scipione.

Dentro de la cafetería se escuchó un fuerte estallido, varios rehenes salieron corriendo y la policía entró en medio de detonaciones, gritos y fogonazos. Un robot de la escuadra de explosivos también entró en el edificio pero no se hallaron explosivos.

El pistolero fue identificado como Man Haron Monis, de 50 años, de quien Abbott dijo antes el martes que tenía “una larga historia de crimen violento, obsesiones extremistas e inestabilidad mental”.

Varios grupos de musulmanes australianos condenaron la toma de rehenes en un comunicado conjunto y dijeron que la declaración en la bandera que sostuvieron dos personas dentro del escaparate del café – con la Shahada, o declaración islámica de fe, que dice “No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta” – era “un testimonio de fe que ha sido distorsionado por individuos desorientados”.

Muchos australianos se ofrecieron en Twitter para acompañar a personas vestidas con trajes tradicionales musulmanes que tenían miedo de una reacción negativa contra la pequeña minoría musulmana de unas 500 mil personas en un país de 24 millones de habitantes. La etiqueta #IllRideWithYou (#YoCaminaréContigo) fue empleado más de 90 mil veces a primera hora del martes.

Con información de AP