México, incapaz de controlar Tamaulipas: Estados Unidos
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Un informe elaborado por el gobierno de Estados Unidos califica a Tamaulipas como un estado sin ley, en el que los “enfrentamientos violentos entre elementos criminales rivales y/o el Ejército mexicano pueden ocurrir en cualquier sitio a cualquier hora del día”. Pero no es el único, pues involucra además a 20 estados más entre sus alertas de viaje por inseguridad.

El documento aconseja evitar el estado fronterizo, pues “a través de la región, la violencia criminal, incluyendo el homicidio, el robo a mano armada, el secuestro, la extorsión y los ataques sexuales, suponen un significativo riesgo para la seguridad”.

Imagen del enfrentamiento del viernes en Reynosa, que derivó en la detención de un líder criminal. Foto de Reforma
Imagen del enfrentamiento del viernes en Reynosa, que derivó en la detención de un líder criminal. Foto de Reforma

Un punto clave del informe sobre Tamaulipas, un estado aquejado por el narcotráfico y el crimen organizado, en el que se enfrentan Los Zetas y el Cártel del Golfo, indica que “la capacidad estatal y municipal de imponer la ley es limitada o inexistente en muchas partes de Tamaulipas. En Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo y Ciudad Victoria se registran batallas armadas y ataques con explosivos”. Los caminos no son seguros, como tampoco lo son los autobuses que atraviesan el territorio y que en ocasiones son atacados por el crimen organizado y “toman como rehenes a todo el pasaje”.

También en Tamaulipas, lanzamiento de una granada contra un edificio. Foto de Milenio
También en Tamaulipas, en Matamoros, lanzamiento de una granada contra un edificio. Foto de Milenio

“Los choques armados entre organizaciones criminales o con las autoridades mexicanas ocurren a la luz del día, en plena calle y hasta en sitios púbicos como restaurantes o clubs. La localización y ubicación de estos enfrentamientos armados es impredecible”, continua el documento elaborado por el Departamento de Estado. En el estado fronterizo, en el 2013, fueron asesinados 81 estadounidenses, mientras en el 2014 la cifra subió a 100.

Con información de El País