Mexicano exhibe esculturas en Nueva York
Foto de Informador

Autoridades y miembros de la sociedad civil inauguraron hoy en la plaza frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, tres esculturas monumentales del artista mexicano Juan Soriano (1920-2006).

Las piezas de arte, representaciones semi abstractas de aves que superan los tres metros de altura y que fueron creadas por Soriano en el año 2005, permanecerán durante seis meses en la plaza Dag Hammarskjold, en la calle 47, entre la segunda y la primera avenidas de Manhattan.

“Estamos tratando de que México se conozca también por su arte, por sus artistas y de que vean que somos un país complejo, de mucha mezcla y, sobre todo, con una enorme expresión artística, poco conocida en Estados Unidos”, dijo Sandra Fuentes Berain, cónsul general de México en Nueva York.

En la inauguración, la representante mexicana señaló que es importante que el país logre entablar un diálogo con Nueva York y con sus visitantes, a través de obras en espacios públicos, y que las esculturas de Soriano podrían ser un primer paso para traer más arte mexicano a la Gran Manzana.

“Es importante que se conozca a nuestros artistas, y qué mejor que la presencia de Soriano en un lugar tan emblemático como la entrada del edificio de la ONU”, afirmó Fuentes Berain en declaraciones a medios de información.

Inspirado por el arte indígena mexicano, así como por las escuelas cubistas, expresionistas y por los artistas franceses del periodo de entre guerras, Soriano fue un creador que generó un estilo propio, alejado de la influencia de los maestros del Muralismo mexicano.

Foto de El Golfo
Foto de El Golfo

Las esculturas expuestas en Nueva York (“Pájaro III”, “Pájaro de dos caras” y “Paloma de bronce”) pertenecen a su última etapa creativa, en que realizó esculturas monumentales y semi abstractas de animales, con las que pretendía que la gente interactuara.

Renée Niño de Rivera, emprendedora de moda y quien impulsó la instalación de las esculturas de Soriano en Nueva York, apuntó que el esfuerzo de traer las obras costó 100 mil dólares, y que implicó alianzas entre miembros de la sociedad civil y dependencias de gobierno.

El esfuerzo en México fue impulsado por la filántropa Pepita Serrano, apoyada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Consulado de México en Nueva York, entre otras instituciones e individuos.

“Promover la cultura de México en el mundo no solo es tarea del gobierno sino de los ciudadanos. Debemos tener el compromiso de difundir, dar a conocer y compartir nuestro arte no solo con los estadounidenses, en este caso, sino con mexicanos radicados en Nueva York”, consideró Niño de Rivera.

Con información de Notimex.