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Los muchos beneficios de leer lentamente
Foto de Wall Street Journal

En Nueva Zelanda, un club de lectura está abogando por los beneficios de leer lentamente y hacerlo sin la interrupción constante de los diferentes gadgets que nos acompañan día con día. El club que se hace llamar “Club de Lenta Lectura”, es uno de tantos que extrañan los viejos hábitos de lectura en papel, no en e-readers o iPads.

El hábito de la lectura lenta se ha venido fracturando con los dispositivos electrónicos, como afirma la gerente de marketing Meg Williams. “No estaba leyendo ficción de la manera a la que estaba acostumbrada, estaba muy triste por haber perdido algo que realmente disfrutaba mucho”.

Hay muchos beneficios de leer despacio como un hábito regular, entre los que destaca mejorar la habilidad para concentrarse, reducir los niveles de estrés y profundizar la habilidad para pensar y escuchar.

Ir más lento no sólo se traduce en la lectura, pues hay otros grupos que buscan recuperar las viejas costumbres de tomarse el tiempo para comer, cocinar o tejer a mano, tratando de contrarrestar los efectos que el acelerado estilo de vida ha traído a las nuevas generaciones.

Volviendo a la lectura, en las personas de mayor edad este tipo de actividades disminuye el riesgo de pérdida de memoria, en la forma de Alzheimer o demencia senil. Por otro lado, la lectura de ficción ayuda a las personas a volverse empáticas y ponerse en el lugar de otro, crucial en la construcción de relaciones.

A pesar de los beneficios, el hábito muere un poco cada año, pues en el 2013 una encuesta halló que el 76 por ciento de los estadounidenses mayores de 18 años leyó al menos un libro durante el año, en contraste con el 79 por ciento que afirmó lo mismo en el 2011.

Por esto, recomiendan leer despacio, en un ambiente libre de distracciones (no televisión, no celular con Whastapp y Facebook vibrando cada dos minutos), por al menos entre 30 y 45 minutos al día en un lugar cómodo. Algo así como una rutina de ejercicio, pero para la mente.

Con información de Wall Street Journal