Minuto a Minuto

Nacional Pirotecnia en fiestas patrias: quemaduras, contaminación y estrés para las mascotas
La SSC exhortó a la población a no manipular pirotecnia y a mantener a niños y animales de compañía alejados de estos artículos
Nacional Detienen a “El Jalisco”, presunto integrante de “Los Bobby”
“El Jalisco” está presuntamente relacionado con “Los Bobby”, grupo dedicado al narcomenudeo y extorsión con operaciones en la Gustavo A. Madero
Internacional León XIV pide responsabilidad compartida para que el progreso no deje “nuevas ruinas”
El papa León XIV pidió a representantes de América una “responsabilidad compartida” ante los cambios sociales y tecnológicos
Internacional Trump: Un conflicto entre Reino Unido y Argentina por las Malvinas sería un “desastre potencial”
"Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese desastre potencial, pero si lo hacen, probablemente podré solucionarlo", dijo Trump
Entretenimiento 10 mil personas reciben a Céline Dion con un karaoke gigante tras seis años sin conciertos
Céline Dion llegó a París el 28 de agosto, donde realizará un total de 16 actuaciones hasta el 16 de octubre
Las mejores frases de El Chavo del Ocho
Roberto Gómez Bolaños como El Chavo del 8. Foto de Archivo

El Chavo del Ocho fue uno de los personajes que todo el mundo recuerda de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, no solo en México, sino también en toda América Latina y en los demás países en los que se tradujo este gran programa de televisión, y que alcanzaba audiencias de hasta 350 millones de personas a la semana.

Vivir es recordar y una manera de hacerlo es reviviendo sus frases emblemáticas, que a muchas personas, de varias generaciones, nos causaban risas y entretenimiento todas las noches.

Una de las frases más recordadas del chavo y que, hasta el momento, todo el mundo dice o hace el gesto es la de … sí, esa, esa, esa, la que está pensando

Como todo niño, era muy travieso y cuando quería disculparse decía…

O también la de…

Las travesuras que hacía el Chavo, provocaba el enojo de todos los de la vecindad, y por supuesto, como todo niño se ponía a llorar cuando lo regañaban

Y no solo en la vecindad causaba enojos, sino también en su escuela con el “Maestro Longaniza”, frase que siempre se le chispoteaba.

La inocencia de todo niño, también la tenía El Chavo del Ocho, sobre todo al provocar la furia de “Ron Ramón”, al preguntarle sobre su abuelita después de que Doña Florinda le pegaba.

Otro de los tiernos momentos que se vivían dentro de El Chavo del Ocho, era cuando se asustaba, los gestos que hacía cuando le provocaban la típica garrotera.

Finalmente, lo más inolvidable es la cara de felicidad que hacía cuando alguien le compartía de lo que más le gustaba: las tortas de jamón.