El peor servicio, las mejores ganancias
Foto de Planespotters

Ser una de las más criticadas aerolíneas de Estados Unidos no ha mermado los ingresos de Spirit Airlines, en donde si buscas algo más que un asiento y un baño, tendrás que pagar.

El boleto de avión te incluye el asiento, el derecho a usar el baño y el transporte. El pase de abordar te cuesta 10 dólares, el agua, otros 3, y el derecho a llevar equipaje de mano, 35 dólares. El equipaje documentado ya se cobraba desde hace siete años.

Al contrario de aerolíneas como Delta o United, que deben el aumento en sus ganancias al incremento en los pasajes aéreos, Spirit lo hace quitándole al usuario todo lo que no sea esencial para su vuelo. No se trata de viajar cómodamente, simplemente de llegar a un lugar a otro.

Es más, mientras los pasajeros de otras compañías se quejan del espacio entre asientos y han creado el dispositivo para evitar que se reclinen, lo que ha ocasionado peleas y escándalos, quienes vuelan con Spirit no tienen de qué preocuparse.

Sus asientos no se reclinan.

Sí, sus tarifas son las más económicas del mercado, incluso con todos los cargos extra, pero también tiene los más altos márgenes de ganancia. En Nasdaq, Spirit sí vuela alto. En tres años, sus acciones crecieron de 12 dólares a 70 por acción.

Pero si de números hablamos, también cuenta con el mayor número de quejas de clientes.

Las oficinas son iguales. La pintura se cae de las paredes, las alfombras están manchadas y lso empleados sacan su propia basura. Los aviones, ni se diga. Ahorran combustible eliminando lo esencial, es decir, baños extra, sistemas de entretenimiento, incluso WiFi.

A veces hay que hacer sacrificios para ganar más.

Con información de Washington Post