Despiden a sobrecargo por ser transexual
Foto de El Tiempo

Uno de los grandes sueños de Lorena González era ser sobrecargo de una gran aerolínea, sueño que se cumplió el pasado cuatro de septiembre después de 15 años, sin embargo su gran ilusión terminó un día después debido a su pasado.

Lorena González es originaria de la ciudad de Cali, Colombia, y desde niña le gustaba saber todo sobre los aviones. Todos sabemos que nunca es tarde para cumplir los sueños, y fue hasta los 45 cuando logró aprobar el examen de técnica de Operaciones Aeroportuaria de la Escuela Superior de Aeronáutica de Madrid.

Al cabo de 10 meses, la colombiana finalmente pudo ingresar como becaria en Turkish Airlines, ocasión para la cual se vistió como ella siempre había deseado: aretes pequeños, pelo recogido chaqueta azul oscura, falda abajo de las rodillas, blusa blanca y tacones no muy altos.

Sin embargo, el sueño se le acabó al siguiente día, después de que Turkish Airlines decidió que dejara de prestar sus servicios para ellos, por la mala imagen que daba a la empresa. De acuerdo a la aerolínea, el representante Ginés Alarcón tenía la idea de que ella fue hombre en el pasado, tanto que el representante de las prácticas de la escuela le cuestionó si ella era transexual.

Lorena González, a pesar de haber nacido y vivido por unos años como hombre, asegura que no había tenido problemas con eso, ya que fue aceptada en la escuela; además la ingesta de hormonas y las cirugías le ayudaron a tener una voz y cuerpo más femeninos.

El cambio de sexo siempre estuvo en su mente desde niño, aseguró la colombiana, quien narra que se sentía una niña y en su barrio comentaban que era bastante amanerado. Su sueño de la transexualidad se logró hasta el 11 de octubre de 1999, día de su cumpleaños, cuando un doctor le aplicó la orquidectomía bilateral para cambiar su sexo.

Después de aplicada la operación, él mismo se bautizó con el nombre de Lorena, sintiéndose orgullosa del cambio. Ella misma dijo que se sintió liberada después de haberse sentido niña durante toda su infancia y juventud.

Lorena pensaba que el reto era que su familia la aceptara con su nueva identidad, pero ellos jamás lo asimilaron al cien por ciento; el verdadero problema era encontrar trabajo por lo que solamente estuvo brincando de oficio en oficio hasta llegar a la escuela para convertirse en sobrecargo.

Ante el despido de González, ella levantó una demanda ante un medio especializado en notas sobre homosexualidad, así como en Change.org, donde logró la cantidad de 67 mil firmas para que se le devolviera en su puesto de becaria en Turkish Airlines.

El centro de estudios respondió a la acusación diciendo que Lorena González había difamado a la institución “sin fundamento alguno”, cuando hizo público el caso de su expulsión como becaria. A lo que la colombiana contestó que, basada en la Constitución de España, espera que sean respetados sus derechos y que le permitan hacer sus prácticas para recibir el título.

Por otra parte, Turkish Airlines refirió que “el caso de Lorena no incluye ningún tipo de discriminación, Turkish Airlines se ha acogido a sus derechos, ya que ella no cumplía con los requisitos de la empresa para una aprendiz, habiendo carecido también de algunas condiciones técnicas”, aseguró en un comunicado.

A lo que la colombiana contestó que si hubieran sido problemas técnicos ella los hubiera resuelto y Tenorio no le hubiera cuestionado su pasado como hombre.

Con información de El Tiempo