Ataque en Mariupol deja 10 muertos
Foto de BBC

Al menos 10 personas murieron el sábado por la mañana debido al fuego de cohetes contra un abarrotado mercado al aire libre en la ciudad costera de Mariupol, un lugar de importancia estratégica, indicó la policía regional.

Mariupol se encuentra en el mar de Azov y es la mayor ciudad entre la Rusia continental y la península de Crimea, anexionada por Rusia el año pasado. Los fuertes combates en la región en otoño plantearon el temor a que fuerzas separatistas respaldadas por Rusia trataran de establecer una conexión por tierra entre Rusia y Crimea.

Las fuerzas rebeldes tienen posiciones a unos 10 kilómetros de las afueras al este de Mariupol.

Los cohetes impactaron contra viviendas, prendiéndoles fuego, así como contra el mercado y varios comercios, señaló el Ministerio del Interior. También resultó atacado un punto de control militar ucraniano en una carretera que sale de la ciudad hacia zonas bajo control rebelde, señaló la policía.

Los ataques con cohetes en Mariupol se produjeron después de que los separatistas anunciaran su intención de emprender una ofensiva en varios frentes dirigida a ampliar de forma significativa el territorio que controlan. Eso desbarataría los recientes intentos europeos de mediar y poner fin a los combates.

El consejo municipal de Mariupol instó a los residentes a no entrar en pánico e ignorar los rumores de que las fuerzas armadas ucranianas preparaban una retirada.

“Por el contrario, todas las unidades están por completo listas para la batalla. Se han fortalecido las medidas de seguridad en la ciudad”, señaló el consejo municipal en un comunicado.

No se han registrado avances de unidades armadas separatistas hacia la ciudad, añadió el comunicado.

Se están registrando enfrentamientos en las regiones orientales de Donetsk y Luhansk, donde estallaron insurgencias separatistas en abril tras la anexión rusa de la ucraniana península de Crimea.

También se han agravado los combates por la localidad de Debaltseve, bajo control de Kiev. Las principales carreteras a la ciudad están bajo control separatista, y crecen las especulaciones sobre que las fuerzas ucranianas desplegadas allí podrían verse rodeadas pronto por completo.

Rusia insiste en que no apoya a los rebeldes, pero las autoridades militares occidentales señalan que el gran número de armas pesadas bajo control rebelde desmiente esa afirmación.

Un acuerdo de paz firmado en septiembre en la capital bielorrusa, Minsk, contemplaba un alto el fuego y una retirada del armamento pesado de una línea divisoria en el este de Ucrania. Ambas partes han violado reiteradamente el acuerdo, y tanto la artillería pesada como los ataques de cohetes han aumentado las víctimas civiles en las últimas semanas.

Los ministros de Exteriores de Rusia, Ucrania, Francia y Alemania acordaron el miércoles retomar esa línea divisoria, pero los combates han continuado sin interrupción.

La agencia de derechos humanos de Naciones Unidas elevó el viernes su estimación de muertos totales en el conflicto a más de 5 mil 100 desde abril.

Con información de AP