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* Conforme se aproxima el 2 de junio el presidente López Obrador va perdiendo la calma y los estribos

* No se deja asesorar por sus consejeros jurídicos y eso provoca que diga disparates jurisprudenciales

* Ni la oposición ni el Poder Judicial tienen los medios para orquestar y ejecutar un fraude electoral

ORGULLO MANCILLADO.- Desde su púlpito mañanero de Palacio Nacional, al presidente López Obrador, desde el arranque de su gestión, le ha resultado demasiado conveniente victimizarse de todo cuanto ocurre y afecta al país: ¿La pandemia del COVID? Él es la víctima. ¿El huracán “Otis”? Él es la víctima. ¿El incendio de la estación migratoria de Ciudad Juárez? Él es la víctima. ¿El desabasto de medicamentos? Él es la víctima. ¿Los 171 mil 085 homicidios dolosos y los más de 42 mil desaparecidos durante su sexenio? Él es la víctima. ¿Las múltiples e interminables masacres, aunque según él éstas ya desaparecieron por decreto? Él es la víctima. No importa el tema, no importa la situación, no importa la coyuntura, siempre y cuando se trate de algo que genere un impacto negativo, el presidente lo considerará como un ataque directo hacia su persona producto de los maquiavélicos conservadores comandados por el Felipe Calderón y Claudio X. González. Para él todo se trata de ataques, de complots, de conspiraciones y hasta de golpes de Estado. Ya ven con lo que nos salió este martes, a 81 días de que tenga lugar la elección más importante en la historia de nuestro país: Que la oposición está planeando, desde el Poder Judicial, asestar un “golpe de Estado técnico” cometiendo un fraude electoral y porque le están limitando su derecho de réplica ante lo que él considera ataques y calumnias por parte de comunicadores pertenecientes a la “mafia del periodismo”. O sea, ¿qué tiene que ver la magnesia con la gimnasia?

CONCEPTOS SÓLIDOS.- No es la primera vez que el Presidente lleva a su patíbulo mediático el tema del “golpe de Estado técnico”: En mayo del año pasado adujo que el Poder Judicial buscaba anular al Poder Ejecutivo con fallos que ordenaban frenar la tala y el desmonte de los bosques por donde pasó la construcción del Tren Maya. Sin embargo, tanto en esa ocasión como ahora, López Obrador pasó por alto varios aspectos que son esenciales para poder establecer la narrativa de un “golpe de Estado técnico”, siendo el principal de éstos que las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), cómo órgano máximo del Poder Judicial, tiene como facultad principal garantizar el cumplimiento estricto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de las leyes que de ella emanen; pero también tiene la obligación de actuar permanentemente como un contrapeso frente a los otros dos Poderes de la Unión (el Legislativo y el Ejecutivo). Además, y esto es algo que indefectiblemente tanto el Presidente como sus aplaudidores ignoran por completo: Un “golpe de Estado técnico” implica la manipulación de estructuras y sistemas tecnológicos de una nación para obtener, detentar y ejercer el poder político de manera ilegítima pero sin violencia y éste (la historia reciente así nos lo indica) lo ejecutan los líderes políticos de tendencia populista, pues son estos quienes han utilizado la narrativa del “golpe de Estado técnico” para perpetuarse en el poder y así justificar acciones autoritarias.

AMNESIA SELECTIVA.- Esta mascarada obradorista del “golpe de Estado técnico” se debe a que el presidente no se ve ni respetando ni acatando la Ley. Desde su arenga de “¡Al diablo con las instituciones!” nos queda clara cuál es su filosofía. Sin embargo, en esta ocasión le vendría bien dejarse asesorar por sus consejeros jurídicos, porque no es la Corte o el Tribunal Electoral quienes le están prohibiendo participar en el proceso electoral, sino la Constitución misma. ¿O acaso ya se le olvidó al López Obrador presidente que la Reforma Política del 2007 se implementó y se aprobó a petición del López Obrador candidato? El presidente y los gobernadores están impedidos para intervenir en las elecciones. ¡Punto!

Contacto.- @yalessandrini1 (Twitter X)
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