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Tiene razón El Universal en Bajo Reserva del viernes al pitorrearse de mí porque juzgué «periodismo infame» (jueves, en Milenio Tv) lo que ese periódico resaltó en su nota principal: que el abogado de los padres de Los 43, Vidulfo Rosales, se refirió a sus representados como unos «pinches indios piojosos…».

Era la nota de una llamada telefónica cuya grabación circula en el vecindario cibernético y que supuse (grave error) no imposible sino impensable.

Y es que al dirigente del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan le había llevado mucho tiempo admitir, como lo hizo ya con Loret de Mola, que a los muchachos cuya aparición «con vida» necea en exigir «los asesinó» la banda criminal Guerreros Unidos.

Sin embargo, la queja de Vidulfo contra las manotas del gobierno en sus llamadas para dizque dividir su movimiento confirma que lo que me pareció una “infame” reproducción de algo inventado fue, en realidad, un acierto periodístico.

Casa de jabonero, pues, la de mi chamba, y derrapé.

Espero que El Universal y quienes me leen, ven y oyen acepten mi más sincera disculpa.

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