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Nacional SRE y Oficina Antidrogas de EE.UU. refuerzan coordinación contra narcotráfico y tráfico de armas
La SRE y Oficina Antidrogas discutieron temas en materia de salud pública, combate al narcotráfico e integridad territorial
Internacional EE.UU. ofrece recompensas de 5 millones por capturar a dos capos del Cártel de Sinaloa
Los narcotraficantes buscados son René Arzate García, alias La Rana, y Alfonso Arzate García, alias Aquiles, del Cártel de Sinaloa
Entretenimiento El director de Netflix visita la Casa Blanca en plena guerra por Warner Bros
La visita del director ejecutivo de Netflix se centra en buscar el apoyo de la Administración por el control de WBD frente a Paramount
Internacional EE.UU. confirma que uno de los fallecidos en operativo cubano era ciudadano estadounidense
Al menos uno de los cuatro muertos en el buque de Florida detenido por Cuba en un operativo eran ciudadanos estadounidenses
Economía y Finanzas Banxico eleva hasta el 1.6 % el pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2026
Banxico elevó este jueves 26 de febrero de 2026 cinco décimas su previsión de crecimiento de la economía mexicana para el 2026

Octavio Paz, en El laberinto de la soledad (1950), escribió que son “las malas palabras” el “único lenguaje vivo en un mundo de vocablos anémicos”, y que cada país tiene el suyo.

En México, ese “santo y seña” es la palabra chingada, donde “se condensan todos nuestros apetitos, nuestras iras, nuestros entusiasmos y los anhelos que pelean en nuestro fondo…”.

Viene a pelo este fragmento, “de rigor gritar cada 15 de septiembre”, cuando “nos afirmamos y afirmamos a nuestra patria frente, contra y a pesar de los demás: Toda la angustiosa tensión que nos habita se expresa en una frase que nos viene a la boca cuando la cólera, la alegría o el entusiasmo nos llevan a exaltar nuestra condición de mexicanos: ¡Viva México, hijos de la Chingada! Verdadero grito de guerra, cargado de una electricidad particular, esta frase es un reto y una afirmación, un disparo, dirigido contra un enemigo imaginario, y una explosión en el aire. Nuevamente, con cierta patética y plástica fatalidad, se presenta la imagen del cohete que sube al cielo, se dispersa en chispas y cae oscuramente…”.