Por supuesto, ese crecimiento que se dice, es muy bajo para lo que realmente sucede. Por un lado el Gobierno Federal y los gobiernos estatales no tienen un mecanismo confiable y efectivo de contabilizar. Las pruebas que se realizan son infinitamente mayor a las que se declaran y a ello tenemos que sumarle los que de plano no se hacen ningún tipo de examen y se resguardan porque tienen todos los síntomas.

Es por ello que decidí titular este texto como “La autoridad y su rumbo“, claro, en caso de haberlo y en caso de que se quiera hacer.

Hasta el momento no se conoce bien a bien las decisiones a tomar, y lo comento por una sencilla razón, ¡TODO SIGUE IGUAL!. Los colores del “famoso” semáforo no se respetan, y por supuesto que entendemos el porqué.

Detener la actividad como sucedió hace un año, salió caro a todos, absolutamente todos los afectados se niegan a cerrar un casino, o una cantina, los supermercados se niegan a ponerle tope al número de personas para ingresar a sus tiendas, padres de familia no quieren volver al 100% a las clases virtuales, y todo lo que ya sabemos.

Es cierto se pierde la dinámica de una economía ya de por sí maltrecha, se pierden empleos, y ese “vuelito” que ya tomamos se perdería nuevamente afectando a miles y miles de familias.

Pero por el otro lado, nos estamos jugando la vida, hoy día todas las familias de nuestro país y de Sonora han tenido un amigo o un familiar cercano que ha muerto por COVID o sus consecuencias.

Y lo más relevante, en los dos años de pandemia, México viene dos o tres meses atrás de lo que sucede en muchos países de Europa y en los Estados Unidos. Situación que hoy estamos viendo muy complicada por aquellos rumbos.

Es cierto la variante Ómicron no es tan agresiva como lo que hemos visto, pero es mucho más contagiosa y aquí entramos al tema del volumen. Dentro de dos o tres meses quizá menos por la velocidad de los contagios, nuestros hospitales estarán saturados, no habrá médicos suficientes para atendernos y lo peor es que será demasiado tarde.

Es por ello que hoy día “La autoridad deberá decidir el rumbo” un destino será seguir igual y esperar a que 300 mil muertos se conviertan en muchísimos más, otro será tomar decisiones y detener lo que sea sujeto de serlo. Ya se sabe qué y ya se sabe cómo, solamente se debe tomar la decisión.

Quizá no tendrán que ser los meses que fueron en la primera y segunda ola, pero algo se tendrá que hacer, lo otro es dejar que nos llegue la ola convertida en tsunami y arrase con todo.

Así las cosas “La autoridad marca el rumbo” guste o no guste, las medidas difíciles no son parte de las decisiones de los políticos, pero en este tema no queda más remedio que hacerlo. O se decide un rumbo o navegaremos a lo desconocido.

De ida

Y por supuesto que algo está sucediendo, las conferencias del Gobernador Alfonso Durazo se han cambiado de lugar, ahora se dan el patio central de Palacio de Gobierno, eso es muy bueno, son medidas de control y prevención. Pero lo que más llamó la atención fue que a los reporteros que asisten a ellas les pidieron llevar doble mascarilla algo que no se había visto en ningún lugar. ¿Qué sabe la autoridad de salud que no sabemos los mortales. Qué sabe el Dr. José Luis Alomía que está pidiendo controles dobles. Lo que sea qué importante que lo sepamos los sonorenses. La información controlada genera reacciones y problemas, más vale tomar decisiones a quedarse callado.

De vuelta

Y en esto de las decisiones, está en puerta el Festival Alfonso Ortiz Tirado, un gran festival cultural que está a solo unos días de su arranque. Festival donde el Pueblo Mágico de Alamos muestra sus mejores galas. Un gran evento que inició en el año de 1984, exacto cuando gobernaba el Dr. Samuel Ocaña.

Bueno, pues el tema de este festival está generando reacciones encontradas, algunos dicen que tendrán muchos protocolos y que se deben llevar a cabo, otros dicen que los protocolos se los van a pasar por el arco del triunfo y se convertirá en una enorme fuente de contagios.

Por lo pronto la autoridad tiene la palabra, y lo más importante tendrá la responsabilidad de lo que ahí se derive. Ya veremos qué sucede, pero posponerla unas semanas o meses no es mala idea.

Aserrín

Si por la víspera sacamos el día, seguramente que no existirán decisiones que salven vidas, lo estamos viendo, el mismísimo Presidente López Obrador se contagia por segunda vez y no se pone un cubrebocas, sigue siendo el mejor ejemplo de lo que no se debe de hacer.

Pero así es esto, algunos se creen inmortales.

Víctor Mendoza Lambert director de Grupo Entre Todos.

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