No tengo la menor duda que un Premio que distinga al mejor jugador del planeta, siempre se verá bien en las manos de Lionel Messi, futbolista argentino que sin duda entra en la historia del futbol como un “Clásico”, como el tipo que fue capaz de revolucionar la historia de un club, de hacerlo grande en Europa y contendiente durante más de una década, no obstante, no deja de ser debatible su nombramiento de este año como el Mejor Futbolista del Mundo según FIFA.

Foto de Marca.

Injusto es el futbol para aquel que brilla y no es premiado, como para el que opaca el brillo y la habilidad de un ofensivo con su destreza y calidad para defender su portería, cuando parecía que llegaría una nueva era en el futbol, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo siguen poniendo a pensar al analista, colocan como una utopía una terna sin ellos, y el romanticismo se adueña de las cabezas votantes.

Es  injusto que Messi no gane el premio al Mejor Futbolista del Mundo, cuando sabemos todos que lo es, es injusto que Virgil Van Dijk no coloque en su vitrina el galardón al mejor futbolista del planeta cuando en este ejercicio (2018-2019), lo ha demostrado partido a partido, torneo a torneo, con el Liverpool y con su selección (Holanda). Cuestión de conceptos sugiero y con ello declaro el empate, ese que FIFA no tolera, no da opción, no da tregua.

Foto de Marca.

Hace un año cuando Modric levantó el Premio, señalé en algún escrito que se venían tiempos difíciles, en los cuales, seguramente ya pocas veces veríamos en las ternas a los Messi o los Cristiano, sobre todo, competir de manera directa por el galardón, era tiempo de los Neymar, los Mbappe y uno que otro nombre inesperado, ahí apareció Van Dijk, el defensor holandés con el que el Liverpool revolucionó el mercado en 2017 pagando 80 millones de euros más variables, mismo que en estos momentos ya habría firmado una renovación hasta 2026, de ese tamaño es el presente del Liverpool en cuanto a solides defensiva.

La diferencia entre ganar o no, un galardón como The Best, o un Balón de Oro de France Football es relativa, ahí entramos en el debate de siempre y aunque la opinión siempre será dividida, resulta muy difícil establecer justicia, sobre todo porque cada cabeza es un mundo, y el romanticismo pega a cada cual de diferente manera, hablaba de cuestión de conceptos porque de ahí podríamos partir para entender la votación o bien, la confusión. La votación a The Best es tripartita, tanto entrenadores, como capitanes de selecciones establecen una tercera parte de la votación, la prensa tiene otro tercio de la votación y la afición mediante la página web del máximo organismo del futbol participa con el otro porcentaje de decisión.

En una decisión final y personal, The Best sugiere al mejor futbolista del mundo, no obstante, y aunque por entendido está que se habla del último año, los números, los títulos logrados, el juego y el gusto, tendrían que suponer la balanza, ahí la confusión. Si se trata de establecer quién es el mejor jugador del mundo, no tengo la menor duda en pensar y sugerir el nombre de Lionel Messi, sin embargo, si se trata de señalar qué jugador en tuvo MEJOR AÑO, los números dicen Van Dijk, me explico: Messi llegó a la terna por su calidad indiscutible, sus goles en el año (Máximo goleador en 2018-2019) y por ser ganador de la Liga Española, y no creo que le hayan contabilizado el tercer lugar de Argentina en la Copa América, por su parte, Van Dijk llega como mejor jugador de la Liga Premier de Inglaterra, mejor jugador de la Champions League, Campeón de la Champions, Campeón de la Liga de las Naciones con Holanda, Liverpool perdió un solo partido en su liga, y tuvieron que pasar 65 partidos para que alguien pudiera llevarse a Van Dijk en un mano a mano; por si fuera poco, en lo individual, el duelo que puso a Messi y a Van Dijk a competir, lo ganó el holandés, tan es así, que Liverpool eliminó al Barcelona en la Champions y el argentino en ninguno de los intentos pudo con el holandés.

Foto de El País.

Seguramente no faltará quien piense que el galardón premia al individuo, no obstante, el colectivo siempre manifiesta y supone el éxito, todavía no nace nadie que gane un torneo solo, insisto, ser el mejor del mundo es un ejercicio anual, una votación personal de algunos afortunados, donde me temo, a la mayoría les ha ganado el corazón, el romanticismo y el anhelo, porque de algo estamos seguros, siempre viste más ser el que marca los goles, que el que los detiene. Van Dijk  -como Xavi o Iniesta en 2010- fue víctima del romanticismo.

HASTA LA PRÓXIMA 

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