Minuto a Minuto

Deportes Grupo J Mundial 2026: Sufrida victoria de Austria sobre Jordania
Austria y Jordania cerraron la primera jornada del Grupo J en el Estadio de la Bahía de San Francisco este martes 16 de junio
Deportes Inglaterra, Portugal y Colombia entran en acción en el Mundial 2026: ¿Dónde ver los partidos del miércoles 17 de junio?
Este 17 de junio se jugarán los primeros partidos de los Grupos K y L del Mundial 2026, con tres selecciones que roban el protagonismo
Internacional Irán denuncia 84 violaciones de la tregua en Líbano en 48 horas y amenaza con responder
Irán señala que las acciones israelíes contradicen los compromisos de desescalada impulsados con Estados Unidos
Deportes Messi extiende su leyenda: Goleador histórico y récord absoluto en su sexto Mundial
El argentino Lionel Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, hizo historia en su debut en el Mundial 2026
Nacional Padre buscador escribe carta a la Selección Mexicana: Les pide ganar el Mundial y ayudar a visibilizar desapariciones en el país
El padre buscador Gustavo Hernández escribió una carta a la Selección Mexicana que participa en el Mundial 2026

Un rasgo común a algunos de los grandes villanos de nuestra historia es haber triunfado en su tiempo: Cortés, Iturbide, Porfirio Díaz.

Un rasgo común a algunos de nuestros grandes héroes es haber sido derrotados en su momento histórico: Cuauhtémoc, Hidalgo, Morelos, Guerrero.

Escapan a la regla Juárez en el siglo XIX y Cárdenas en el XX, ambos triunfadores en su tiempo y en los laureles de la historia oficial.

También la historia oficial de la Revolución ha sido más generosa con sus derrotados que con sus triunfadores. Ha consagrado a Madero, que murió en un siniestro golpe de Estado a manos de uno de los más siniestros personajes de nuestra historia, Victoriano Huerta.

En el elenco de la Revolución ocupan también pedestales más altos Emiliano Zapata y Francisco Villa, los derrotados de la guerra civil, que los triunfadores: Carranza, Obregón o Calles.

Nuestra historia oficial tiene ese toque melancólico y victimista.

Un lugar de veneración es el de los llamados Niños Héroes, extrapolación fantasiosa y masoquista del terrible episodio en que unos cadetes del Colegio Militar perdieron la vida a manos de los ejércitos estadunidenses durante la defensa del Castillo de Chapultepec.

Y qué decir de la invención del Pípila, el hombre del pueblo que se arrastra bajo una piedra para incendiar la puerta de la Alhóndiga de Granaditas y facilitar la matanza de españoles que siguió. El Pípila muere también en su gesta.

Esta inclinación a consagrar al que cae (Cuauhtémoc quiere decir “águila que cae”) introduce en la memoria del país la propensión a sospechar del que ganó. Predica implícitamente la noción de que en la historia siempre ganan los malos.

Es digna de estudio esta tendencia de la historia   mexicana a consagrar lo que en algún sentido la niega, a recelar de la grandeza de sus triunfos o de la validez de sus soluciones históricas como comunidad, como país.

En el recuerdo de nuestro pasado inmediato y en el registro de nuestro presente hay mecanismos similares de victimización y memoria melancólica. Lo que genéricamente podría llamarse buena prensa para opositores y víctimas, y mala prensa para el relato oficial.

[email protected]