Minuto a Minuto

Internacional Dalái lama niega cualquier vínculo con Epstein tras aparecer en más de cien registros
La oficina del dalái lama negó cualquier vínculo con Jeffrey Epstein al afirmar que su santidad nunca conoció al magnate
Internacional Escalada de tensiones con EE.UU. motiva nuevas alertas para viajeros a Cuba
Países entre los principales emisores de turistas a la isla, como Canadá, Estados Unidos y España, señalan la crítica situación que atraviesa Cuba
Internacional Fijan fecha para primera reunión de la Junta de Paz de Trump
Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que la primera reunión de la Junta de Paz creada por Trump ocurrirá en el Instituto de Paz en Washington
Nacional Implementan “estrategias” para la protección del jaguar en el sureste de México
La Semarnat busca la conservación de los ecosistemas donde habita el jaguar y la promoción de una coexistencia entre humano-felino
Internacional Papa León XIV advierte que “las estrategias de potencias” militares “no dan futuro” a la humanidad
El papa criticó que las estrategias de potencias económicas y militares, tal y como lo enseña la historia, no dan futuro a la humanidad

Las tres personas que perdieron la vida (dos policías y una vendedora de quesadillas cuya hermana herida sobrevive) en el atentado contra Omar García Harfuch fueron asesinadas por sicarios, pero la responsabilidad de sus muertes es del gobierno federal por mantener una irresponsable política de pasividad ante la delincuencia.

Y horror: a la familia de la difunta le dan pinches 10 mil pesos de “indemnización”.

Que al desastroso comportamiento gubernamental ante la creciente narcoviolencia le llamen “estrategia de seguridad” es un agraviante contrasentido: los encargados de garantizarla no muestran cualidades básicas de estrategas, a saber: habilidad para tomar decisiones, planear acciones y lograr resultados. Priva en ellos desorientación para alcanzar objetivos precisos y nada de lo que dicen o hacen permite confiar en que tienen un programa de trabajo contra la criminalidad.

Por fortuna, la regla de abrazos, no balazos tiene sus excepciones, entre las que refulge la profesional del secretario de Seguridad capitalina, quien salvó su vida, no por seguir “protocolos” de cuidado, sino de combate: en vez de atenerse a guardaespaldas ocasionales, trabaja desde hace años con un equipo de leales con sólida capacitación y experiencia policiaca.

El ataque de Jalisco Nueva Generación dista mucho de ser algo eventual, ocurrente o fortuito (por más que haya fracasado en su objetivo): el 4 de junio, en Tonalá, fue victimado el director interino del penal de Puente Grande, Marcos Andrés Corona Baltazar, y 12 días después lo fueron el juez del Centro de Justicia Penal Federal en Colima, Uriel Villegas, y su esposa Verónica Barajas.

La banda parece actuar así por la equívoca señal, ojalá involuntaria, de que la 4T quiere mantener una buena relación con la pandilla de El Chapo Guzmán (liberación de Ovidio y deferencias inauditas con la madre del capo), y ha de tomar como amenaza directa el decreto por el que las fuerzas armadas (Ejército y Marina), aun contra la Constitución, pueden actuar como virtual policía.

El presidente López Obrador insiste en mantener su política de “sentido social” frente al crimen, a través de banales esfuerzos presupuestales para dizque neutralizar “sus causas”.

Tal propósito implica una premisa falaz: los criminales delinquen por ser pobres, aunque lo cierto sea que la mayoría de nuestros millones y millones de pobres no son delincuentes.

La violencia tampoco es generada por los gobiernos de ayer (se la achacan a Calderón) ni hoy, sino por las organizaciones que a “plata o plomo” se han ido apoderando de regiones y estados.Una institución ajena a veleidades ideológicas o políticas, el Ejército, previno en 2006 que la delincuencia organizada estaba poniendo “en riesgo la viabilidad del país”.

De los riesgos físicos a las personas preocupa que el Presidente diga: “Me cuida el pueblo”.

Él y centenares de funcionarios deben corregir y volver a los blindados y a las escoltas. Negarse refleja no tener idea de gobierno.