Minuto a Minuto

Internacional China se reivindica en la ONU como “fuerza estabilizadora” y pide una IA “orientada al bien”
El vicepresidente Han Zheng instó en una "solución de dos Estados” entre Israel y Palestina, así como al levantamiento del bloqueo a Cuba
Deportes Alexis Vega analiza retirarse de la Selección Mexicana
Alexis Vega, atacante del Toluca, detalló que en próximos días decidirá si se retira o no de la Selección Mexicana
Nacional Suspenden clases y actividades gubernamentales en Baja California Sur por huracán ‘Polo’
Ante la posible emergencia por 'Polo', el estado dispone de 169 albergues temporales con capacidad para recibir a 33 mil 192 personas
Nacional Marina despliega mil 400 elementos y alista ayuda ante el huracán ‘Polo’
La dependencia informó que Polo había vuelto a alcanzar la categoría 5 y se encontraba en las inmediaciones de Isla Socorro, Colima
Nacional Sedena cambiará sede de Museo Militar para evitar afectaciones ambientales
El recinto castrense buscará fomentar el conocimiento de la historia, la identidad nacional y el nacionalismo

Es Truman Capote quien mejor escribe sobre la Navidad: sugestiva en su tristeza reflexiva, descrita desde un rincón escondido de la memoria. Susurro de luces, aroma a canela: su Navidad es exclusiva de la Luisiana profunda. Pero él la hace universal.

En Tres Cuentos, es un bálsamo o una herida. Incluye Una Navidad, Un recuerdo navideño y El invitado del Día de Acción de Gracias. Me gusta Un recuerdo navideño, la historia de Buddy, un niño de siete años, y su prima Sook, de 70, que es una niña eterna.

Su amistad, es la de las personas ignoradas. Sook, considerada una carga familiar, es la figura central y enseña a Buddy las lecciones de su vida: la importancia de la bondad, el valor de la creatividad, y la alegría de dar sin esperar nada a cambio.

Buddy y Sook hacen pasteles en Navidad. “Es un día perfecto para hacer pasteles”, dice Sook, y su anuncio transforma lo cotidiano en eterno. Además, los rodea el paisaje navideño del imaginario popular, aunque quienes la celebren vivan en el trópico o el páramo:

“La escarcha helada da brillo al pasto; el sol, redondo como una naranja y anaranjado como una luna de verano, cuelga en el horizonte y bruñe los plateados bosques invernales. Chilla un pavo salvaje. Un cerdo renegado gruñe entre la maleza”.

En Un recuerdo navideño, hay algo hierático en las cosas simples: nos arrastra hacia la infancia, ese lugar donde todo era más puro y, al mismo tiempo, más frágil. Y Truman Capote lo describe con precisión de periodista y ternura de poeta.

Porque, en Buddy y Sook, hornear pasteles trasciende la tarea doméstica: es un acto de amor, un intento por conservar algo en un mundo sencillo, que se complica demasiado rápido. “Es un día perfecto para hacer pasteles”, dice Sook. Y eso es fascinante.

Retomo la frase, la mejor oración del cuento: “Es un día perfecto para hacer pasteles”. Porque con esas palabras, Sook transforma lo cotidiano en eterno. Y regresamos a un tiempo en que todo era más lento, más sincero, más humano. Como este párrafo:

“Estoy vestido con pantalones de pana y un suéter gastado. Me asomo por la ventana de la cocina y veo a mi amiga, una mujer con más de sesenta años, que lleva un vestido de algodón casero y zapatillas de tenis. Su rostro es alargado y esquelético; su pelo, escaso, parece como un fuego desatado. Siento que me llama, una voz tan entusiasta como el ladrido de un perro, pero tan melodiosa como su voz puede serlo: ‘¡Es tiempo de hacer pasteles de frutas!’”

Me recuerda a cuando no necesitaba decir nada para ser entendido.

A la versión más pura de mí mismo.