Minuto a Minuto

Nacional Explosión en polvorín deja dos muertos y seis heridos en Ajalpan, Puebla
Autoridades de Puebla atendieron la explosión en un polvorín clandestino en el municipio de Ajalpan el sábado 9 de mayo
Nacional Alertan por lluvias intensas en seis estados; llaman a la población a tomar medidas
La Coordinación Nacional de Protección Civil alertó por lluvias intensas en al menos seis estados el 10 y 11 de mayo de 2026
Nacional Choque en la Autopista Siglo XXI deja siete muertos
Se registró un choque entre dos camionetas la mañana del sábado 9 de mayo de 2026 en la Autopista Siglo XXI
Nacional Sáciate
Un poema de Leonardo Ferrera
Internacional León XIV insiste en que no se explote el nombre de Dios para fines políticos o militares
León XIV apeló a una "responsabilidad compartida" de musulmanes y cristianos para hacer frente a las injusticias globales

Para un fracaso como el del sistema cubano, es mínimo el anuncio del castrismo de permitir a los exiliados tener empresas en Cuba. Los exiliados lo rechazaron: saben que en Cuba no existe seguridad jurídica.

Los exiliados sólo moverán ficha si EU invierte en la isla, con acuerdos sobre Estado de Derecho. Pero el debate de fondo está en cuáles reformas deben ir  primero, si las económicas o las políticas: el eterno dilema de los cambios de sistema.

El secretario de Estado, Marco Rubio, carga la mano al tema económico: “La economía no funciona, los dirigentes cubanos no saben cómo solucionar el fracaso económico, y tienen que poner gente nueva al mando para hacer funcionar la economía”.

Los exiliados creen que centrar el debate en la economía es lo que desea la dictadura cubana, para implantar un capitalismo autoritario sin libertades políticas y ausencia de garantías para los supuestos nuevos inversores.

Pero no hay por qué inventar, pues existe una hoja de ruta para la transición desde 1996, cuando Clinton tenía casi atada una apertura económica (parecida a la que ofrece Cuba hoy) que fracasó porque Fidel Castro derribó dos avionetas civiles de EU.

Fidel Castro tiró la negociación junto con las avionetas, y obligó a Clinton a firmar la Ley Helms-Burton, que trazó un programa legal para una Cuba sin la familia Castro en el poder: una Cuba sin dictadura comunista.

En el Capítulo II, la ley impide a Cuba gestos cosméticos (como sólo permitir invertir a los exiliados) a cambio de que EU elimine el embargo y financie una transición. Impone la obligación de liberar a los presos políticos: hoy, hay mil 200.

Ese plan para Cuba incluye la legalización de la actividad política, desmantelamiento del aparato represivo, respeto a los derechos humanos, elecciones libres, plurales y supervisadas internacionalmente y compromiso real con un Estado democrático.

La hoja de ruta de 1996 no deja la transición de Cuba a la democracia a una decisión de capricho político del momento, y convierte la libertad de Cuba en un asunto jurídico, estratégico y moral en de la política exterior de Estados Unidos.

Como sea, le llaman “perestroika cubana” a la aceptación por parte de Cuba de que negocia con EU. Pero lo menos deseable es que haya una perestroika en Cuba, si acaba como la Mijail Gorbachov en la ex URSS.

La perestroika soviética fracasó porque liberó la economía sin un plan y provocó el colapso productivo, acelerado por el inicio de una apertura política sin control, que debilitó la guía del Partido Comunista, que era necesaria, al inicio, para impedir la anarquía.

Hoy, Marco Rubio cree que la apertura económica, traerá el cambio político.

Debería apegarse al plan de 1996.