Minuto a Minuto

Entretenimiento Muere en Argentina integrante del espectáculo infantil ‘Bely y Beto’
De acuerdo con la información difundida, Samuel Garza acompañaba al equipo de Bely y Beto durante la etapa de la gira por Argentina cuando ocurrió el fallecimiento
Internacional Delcy Rodríguez asegura que trabaja en “plan maestro” para la reconstrucción de Venezuela
Rodríguez aseguró que su administración ya trabaja en un plan para La Guaira que permita su recuperación en infraestructura y vivienda
Nacional Decomisan más de ocho millones de cigarrillos falsos en Colima
La ANAM detalló que el decomiso de cigarrillos es el resultado de las medidas de control implementadas de manera coordinada entre las instituciones
Nacional UNAM suspende temporalmente inscripciones y entrega de documentos para licenciatura
La UNAM señaló que la revisión del Concurso de Ingreso 2026 continuará hasta concluir las acciones para garantizar la certeza del proceso
Nacional Despiden a Valentín Lavín Romero, alcalde de Temoac, en medio de un gran dispositivo de seguridad
El homenaje a Lavín Romero no pudo realizarse en la presidencia municipal porque la Fiscalía de Morelos mantiene el inmueble bajo resguardo

El caso Evo Morales se le va a amorcillar al gobierno mexicano, hasta convertirse en un peso muerto con el cual no sabrá qué hacer. Por eso nadie más del bloque populista latinoamericano quiso encargarse del político boliviano expulsado de la presidencia en su país.

En política exterior, pronto el distinguido huésped empezará a ser un dolor de cabeza, porque es previsible que el nuevo gobierno de Bolivia empiece a emitir órdenes internacionales de captura en su contra, por crímenes, fraudes y otras fechorías comunes en casos de mandatarios defenestrados.

Fue por eso que el dictador electoral boliviano no fue acogido por los gobiernos de Cuba o Venezuela, que hasta ahora tenían, por mucho, lazos de entendimiento y complicidades más fuertes que la 4T: Cuba y Venezuela tienen una posición endeble en el sistema jurídico internacional.

La Habana y Caracas saben que les resulta difícil cobijar a alguien cuya búsqueda sea aprobada por Estados Unidos: suficientes problemas tienen ya, como para agregarlos al estrangulamiento económico y legal que les plantean las sanciones económicas de Washington.

Por eso le sugirieron a México que se encargara del hermano Evo, al fin que hace una semana Nicolás Maduro dijo en La Habana que México es el nuevo jefe del “progresismo” en Nuestra América. El liderazgo incluye hacerse con los compañeros en apuros.

En política interna, pronto el distinguido huésped comenzará a ser un dolor de muelas por dos razones en especial:

–Una, que desde aquí hará política activa para tratar de volver al poder en su país, lo cual creará dificultades bilaterales con Bolivia. El respeto al derecho ajeno como piedra angular de la paz, dejará de serlo cuando el gobierno de Bolivia ejerza su derecho a juzgar a un gobernante que agravió al país.

–Dos, que el costo económico de su estancia va a tensar al extremo a la sociedad mexicana, pues choca con la leonina política de austeridad del gobierno que lo mantiene a él y su corte; mientras aquí dejan de recibir recursos las estancias infantiles o los hogares para mujeres golpeadas.

Pero, por encima de todo, dar posada a Evo Morales es un error político de la 4T porque su presencia en México es un recordatorio constante del fracaso del sistema de gobierno que impulsa la 4T: la destrucción de las instituciones, el secuestro del instituto electoral y la captura de los tres poderes del Estado.

Un recordatorio que incluye todo por lo que cayó Evo Morales: el fraude electoral y la gigantesca movilización popular, con anuencia del Ejército, en contra de su despotismo y de su intento de perpetuarse en el poder.

Que él esté aquí quiere decir…

Que los nuevos dictadores no son inamovibles.