Minuto a Minuto

Nacional Aurelio Nuño: “Mientras no haya presupuesto y compromiso, la política educativa es retórica”
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública, analizó la crisis del sistema educativo bajo los gobiernos de Morena.
Deportes Maratón de la CDMX 2026: Ruta, horarios y cierres viales
Se espera que en el Maratón de la CDMX 2026 participen aproximadamente 30 mil corredores este domingo 30 de agosto
Nacional Atacan a fuerzas de seguridad entre límites de Zacatecas y Aguascalientes
Los hechos ocurrieron sobre la carretera que conectan Villa García, Zacatecas, con San Rafael de Ocampo, de Asientos, en Aguascalientes
Nacional DEA va por más bienes de García Luna; afirma que todavía hay fallos pendientes en EE.UU.
Terrance Cole, director de la DEA, dijo que EE.UU. tiene procesos judiciales pendientes para recuperar activos de García Luna
Deportes Raúl Jiménez marca en la goleada del Wolverhampton sobre el Stoke City
El atacante mexicano Raúl Jiménez volvió a hacerse presente en el marcador en la goleada de su equipo, el Wolverhampton

Tuve el privilegio de escuchar en Madrid, hace unos días, en una comida de amigos, la concernida reflexión del expresidente español Felipe González sobre las coordenadas de riesgo del momento mundial.

El País ha publicado ayer la reflexión completa, fruto de una larga conversación con la directora del diario, Soledad Gallego–Díaz.

Creo que es una lectura obligada, inspiradora.

La reflexión avanza de lo global a lo local, digamos del enfrentamiento de China con Estados Unidos al independentismo catalán, y logra mantener unidos los dos órdenes, en las líneas de riesgo que los acechan.

La palabra que cruza el análisis tanto en el orden global como en el local es anomia, vale decir, “el estado de desorganización social o aislamiento del individuo como consecuencia de la falta o la incongruencia de las normas sociales”.

El primer punto de la reflexión es que el capitalismo que conocemos está destruyéndose a sí mismo y es insostenible como tal.

El segundo es que las relaciones internacionales están a su vez destruyendo o desobedeciendo las reglas de convivencia que los países centrales pactaron a partir de la Segunda Guerra Mundial.

Nadie se muestra más incómodo con esas reglas y más dispuesto a  cambiarlas o a ignorarlas que el presidente Trump. Lo mismo si se trata de los compromisos con la OTAN,  de las reglas de la Organización Mundial de Comercio, de los acuerdos sobre cambio climático y últimamente, nada menos, la crisis de los pactos de desarme y proliferación nuclear.

El factor fundamental de la hora, dice González, es  “el choque tectónico entre la gran potencia emergente, China, y Estados Unidos”. Y se produce en una arena global anómica, sin reglas, mediante una diplomacia a navaja y puño limpio.

La Unión Europea, que podría jugar un papel de equilibrio, acusa las mismas dolencias: “Tanto en respuesta a la crisis de 2008, como en la crisis migratoria, como en el desencadenamiento del brexit, se observa que la UE está trufada de miembros que no están dispuestos a respetar las reglas”.

En un mundo así, nadie puede ganar tanto como los regímenes autoritarios y nadie tener más problemas y más crisis que las democracias.