Minuto a Minuto

Nacional Así fue el desfile por el 205 aniversario de la Armada de México
Ante la presidenta participaron 4 mil 218 elementos —mil 476 mujeres y 2 mil 742 hombres—, quienes presentaron varios ejes de la institución
Nacional Tatiana Clouthier crea ‘Todos Con Conciencia’ y afirma que “Nuevo León no merece ser entregado”
La exsecretaria de Economía llamó a impulsar una “revolución de las conciencias” para pasar de habitantes a ciudadanos
Internacional ¿Por qué las generaciones ‘Z’ y ‘milenial’ no forman una familia?, estudio revela la causa
Seis de cada diez padres y madres consideran que los precios están limitando las oportunidades de futuro de sus hijos
Nacional “Las Fuerzas Armadas nunca recibirán una orden para reprimir al pueblo”, asegura Sheinbaum
La mandataria entregó condecoraciones a quienes participaron en las labores de rescate tras los terremotos de junio pasado en Venezuela
Internacional Mexicano ganó 4.5 millones de pesos con MrBeast, ¿quién es Juan García?
Juan García pasó más de 200 días en un supermercado de Carolina del Norte y ganó 4.5 mdp, gracias a un reto de MrBeast

La entrevista concedida por Marcelo Ebrard a “La jornada” ayer es un peldaño más en la escalera por la cual el señor canciller quiere subir a la silla. Pero lo hace no, por la escalinata interna del palacio, sino por la escalera de afuera.

Marcelo quiere algo difícil de conseguir: una candidatura presidencial desde la diplomacia. No lo ha logrado nadie en los tiempos modernos. Ni Carrillo Flores, ni Jorge Castañeda (aunque haya circulado por la vía independiente, lo cual confirma lo anterior).

Los secretarios de Relaciones Exteriores se resignan, por la naturaleza misma de su encargo, a renunciar tácitamente a las condiciones cardenalicias y sus posibles consecuencias en la selección del presidente en turno, quien, si bien no decide solo, si conduce solo las negociaciones internas.

Los diplomáticos (de oficio o por designación, como en este caso), están en el gabinete, pero no cuentan en el juego interno de disputa del poder, excepto si ponen su relativo peso en favor de otro.

Eso, mismo le puede ocurrir a Ricardo Monreal, cuya posición en el Senado, en el entorno de un poder presidencial extendido, lo coloca más en el gabinete y menos en la autonomía de un Poder Legislativo sin autonomía.

Los diputados validan los caprichos legislativos de las iniciativas presidenciales sin tocarles ni una coma. Monreal

corrige los acentos, pero no rechaza nada.

La actividad marceliana en los días recientes ha sido de un notable respaldo (y halago).

Comom para probar su fidelidd polìrica y conceptual, el canciuller repite las palabras del jefe de una manbera exacta. Quienes le atribuìan esta ca`pacidad ´`unicam ente a Claudia Sheinbaum, se han equivocado.

Vea usted:

“…Con su actual política de sanciones y castigo hacia Cuba, Washington “está llegando al límite de la lógica, incluso de la ética del bloqueo, porque ante una crisis humanitaria como la que ha provocado la pandemia del Covid ¿cómo justificas decirle a un país que no tiene derecho a oxígeno?”, plantea el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard…”

Y en la misma edición el presidente dice:

“…Este martes, en la conferencia de prensa matutina, reiteró su llamado a “separar las necesidades de salud con las cuestiones políticas” y, en esa perspectiva, eliminar esa “medida extrema” del bloqueo el cual representa un gran atraso en política exterior, contrario a la fraternidad entre los pueblos.

En ese punto confió en que “el gobierno de Estados Unidos dará una respuesta positiva porque no es conveniente una política de este tipo.

“Podemos tener diferencias, pero no se puede condenar a un pueblo al hambre, a la enfermedad ¡Cómo es posible que no se consiga el oxígeno porque, si un barco de una nacionalidad va a llevar oxígeno, es castigado y ya no puede entrar a Estados Unidos!”

Obviamente los funcionarios de un gobierno deben pensar igual en algunos temas, si no en todos los temas; pero la calca de las declaraciones, la fecha de pronunciamiento, el llamado “nado sincronizado” tan frecuente en las argumentaciones de la izquierda tetramorfósica, es notable. Alguien debería acusar de plagio al otro.

No es ni para censurarlo ni para aplaudirlo, simplemente para observar más allá de la congruencia interna, la mimética disciplina pública en torno de las palabras del caudillo.

En estas condiciones las dádivas a los cubanos nos regresan a los tiempos del “Acuerdo de San José”, gracias al cual México y Venezuela subsidiaban el, consumo de energía de los países sin petróleo, a quienes les suministraban 160 mil barriles diarios sin esperanza de rcuperación. No eran barrilles sin fondo, eran a fondo perdido.

Exactamente como cuando el “corrupto” Enrique Peña, le perdonó a los fulleros cubanos (2013) una deuda histórica por 500 millones de dólares gestionados desde el Bancomext.

¿A cambio de qué?

De un cursi discurso humanitario, solidario y bla, bla, bla.,en provecho de una revolución de gorrones.