Minuto a Minuto

Nacional Netflix abre nuevas oficinas en México y se convierte en sede central para América Latina
La inauguración de las oficinas de Netflix representa un paso más en el crecimiento de la multinacional, así como el de su plantilla en México
Entretenimiento Shia LaBeouf es acusado de agresión durante el Mardi Gras en Nueva Orleans
Shia LaBeouf fue arrestado después de ocasionar un altercado en Royal Street, una zona turística en Nueva Orleans
Nacional Sergio Mayer solicita licencia indefinida como diputado; participará en La Casa de los Famosos
En votación económica, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó la licencia por tiempo indefinido solicitada por Sergio Mayer Bretón
Internacional Juez impide deportar a alumno de Columbia detenido por participar en protestas pro Gaza
"Esto es un paso importante para defender lo que el miedo intentó destruir: el derecho a hablar por la paz y la justicia", declaró Mahdawi
Nacional Reconocen a Isla Pasión como la mejor playa del mundo en 2026
El destino destaca por sus aguas cristalinas, entorno natural y biodiversidad, factores que lo han posicionado como uno de los atractivos más representativos del Caribe mexicano

Luis Carlos Ugalde, ex presidente del Instituto Federal Electoral, publica en la edición de febrero de la revista Nexos un recuento, a mi juicio extraordinario, de las grandes avenidas de la corrupción mexicana.

Una de esas avenidas son las campañas electorales. Cito a Ugalde:

¿Qué tan caras son las campañas? Según un estudio coordinado por Integralia y el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, las campañas cuestan varias veces más que los topes que la ley establece*.

En este 2015 el tope para una campaña de diputado federal será de 1.2 millones de pesos. La realidad es que el costo promedio de una campaña de diputado federal en zonas urbanas puede llegar a los 10 o 12 millones.

El tope de campaña de senador varía en el rango de 2.2 a 22.4 millones (según el tamaño de la entidad). Sin embargo, su costo real es superior a los 20 millones, en un estado de tamaño mediano.

Las de gobernador varían según la entidad. En Colima o Tlaxcala el tope legal ronda los cinco millones de pesos; en el Estado de México fue de 203 millones en 2011. Según toda la evidencia anecdótica recopilada, incluido el testimonio de ex gobernadores, una campaña ganadora de gobernador requiere entre 400 y 700 millones.

Las campañas se fondean con desvío de recursos públicos y con aportaciones de otras fuentes: contratistas que quieren asegurar negocios con el nuevo gobernador o el nuevo alcalde; constructores que quieren ganar licitaciones de obra pública a modo; hoteleros, antreros o comerciantes que quieren permisos de uso de suelo, concesiones, otros permisos. Un aportador no infrecuente, lo sabemos ahora, es el crimen organizado (“La democracia multiplicó la corrupción”, Nexos, febrero 2015).

Más que la competencia de los mejores candidatos, la democracia mexicana es una subasta entre postores que juegan con fondos ilegales.

 

*Ver Luis Carlos Ugalde, coordinador, “La negociación política del presupuesto en México, 1997-2012. Impacto sobre la composición y ejecución del gasto público”. Sitesa e Integralia, 2014. Disponible en www.integralia.com.mx