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El venezolano Sady Loaiza, bibliotecario de cabecera del dictador Nicolás Maduro, despacha feliz de la vida como Director de Innovación de Libros de Texto en la SEP. Loaiza es el verdadero cerebro de la Nueva Escuela Mexicana: no era Marx Arriga, es él.
El librero de Maduro fue Director Ejecutivo de la Biblioteca Nacional de Venezuela de 2014 a 2018: con tales credenciales, López Obrador lo fichó durante su gobierno para encabezar el diseño de los libros de texto y materiales pedagógicos de la SEP.
Comunista de filas, Loaiza cumple desde 2022, en silencio y con eficacia, la encomienda que le dio López Obrador como responsable del análisis, rediseño pedagógico y elaboración de contenidos de materiales educativos, incluidos los libros de texto gratuitos de la Nueva Escuela Mexicana.
Para Marx Arriaga quedaron la alharaca pública, las apariciones en medios y los argüendes, como el que protagoniza desde el viernes, atrincherado en las oficinas que ocupó como Director General de Materiales Educativos de la SEP, cargo del que fue echado ese mismo día.
Pero Loaiza sí le sabe al tema de los libros de adoctrinamiento político. En Venezuela, además de jefe de la Biblioteca Bolivariana, dirigió los proyectos especiales en el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales.
Con esa experiencia encima, Loaiza permaneció en las sombras, cuando fueron publicados con errores garrafales los libros de texto gratuito de la Nueva Escuela Mexicana: quien dio la cara fue el histriónico Marx Arriaga, para decir que no eran errores, sino “áreas de oportunidad”.
“Yo no diría que estos libros tienen errores, sino áreas de oportunidad”, explicó Marx Arriaga, quien llegó al cargo impulsado por Beatriz Gutierrez, presidenta del Consejo Asesor Honorario de la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México (2018-23) y esposa de López Obrador.
A lo que Marx Arriaga llamó “áreas de oportunidad” fueron en realidad bestialidades, como decir a los niños que es adecuado escribir los nombres propios en letra minúscula, y faltas de ortografía como “ocaciona”, “desiciones”, “sobrebivieron”, “físicomotrices”.
Otras “áreas de oportunidad” fueron que Benito Juárez nació el 18 de marzo en lugar del 21 de marzo; y que Tulum está en el estado de Yucatán, en lugar de Quintana Roo; y que “el planeta Tierra se encuentra situado en la misma órbita que Saturno y Urano”.
Pero las “áreas de oportunidad” de Marx Arriaga eran normales si se tiene en cuenta que el propio presidente López Obrador decía que México se fundó hace 10 mil millones de años, siendo que el planeta Tierra existe hace cuatro mil 540 millones de años.
Es el legado de Marx Arriaga en la 4T: ellos no cometen errores, tienen “áreas de oportunidad”.