Minuto a Minuto

Nacional Huracán ‘Simon’ avanza frente a Jalisco con lluvias extraordinarias y oleaje de hasta 10 metros
Se prevén olas de seis a ocho metros en Colima, de cuatro a seis en Nayarit, de tres a cinco en el sur de Sinaloa y de 1.5 a 2.5 en B.C. Sur
Internacional Sin agua, electricidad ni acceso seguro tras el terremoto en Panamá
En Tonosí los vecinos aún duermen en las calles por las constantes réplicas que no cesan desde el viernes, ya sea en parques o la iglesia
Internacional “Es una buena noticia”, dice Zelenski sobre tregua energética anunciada por Trump
Dijo también que había hablado de la tregua energética con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y con otros aliados
Deportes “Somos sólidos”: ‘Checo’ Pérez desea que ya lleguen los GP de Austin y México
'Checo' Pérez se mostró emocionado porque con el de México alcanzará su Gran Premio número 300
Nacional ‘Rachel’ toca tierra en Baja California con fuertes lluvias
Ensenada, Baja California, registró inundaciones y algunos daños por el ciclón postropical 'Rachel'

Recordando el aforismo de Mencken según el cual “para todo problema humano hay una solución sencilla, clara y equivocada”, Sartori afirma que la rebelión del 68 “sacó a la luz una nueva clase de primitivismo democrático”.

Aquel primitivismo nos acompaña todavía. Fue pensar que la democracia real debía “dar más poder a más y a más gente”.

Formula sencilla, dice Sartori, clara y equivocada. Lo cito:

El poder es una relación, y tener poder implica que alguien controla (de alguna manera y en cierta medida) a alguien. Además, el poder real es el que se ejerce. ¿Cómo puede todo un pueblo —decenas o cientos de millones de personas— ejercer poder sobre sí mismo? No hay una respuesta clara a esta pregunta.

La realidad disolvió las propuestas de la imaginación al poder, típicas del 68, pero la herencia desencantada de aquel sueño siguió entre nosotros bajo la forma de un “negativismo simplista”.

La democracia total es imposible, dice todavía aquel desencanto. La democracia posible, entonces, será inaceptable.

Continúa Sartori:

Tantas cosas marchan mal en el mundo real que no es posible equivocarse si se sigue el camino de la crítica. ¿Es la crítica un fin en sí mismo? Para el negativista sí lo es. Nunca se pregunta por las posibilidades. Nunca se le ocurre que las alternativas pueden ser peores.

Este coctel alternativo de la crítica a ultranza, combina la “democracia infantil” y el “negativismo simplista”. Consecuencia:

La vieja maquinaria de la política recibe muchos garrotazos, sin que nada se diga de la forma en que se la puede componer o mejorar. Cuanto más la atacamos, menos capaces somos de repararla.

Sigue Sartori:

Hemos dedicado todo nuestro ingenio a la ampliación de la “democracia horizontal”. En el proceso no sólo hemos descuidado, sino ridiculizado a la “democracia vertical”, lo que equivale a decir que durante varias décadas aparentemente hemos olvidado, y ciertamente ignorado, que al final de cuentas la democracia es  un sistema de gobierno. Y cuando se descuida la función del gobierno, lo empeoramos e incluso ponemos en peligro su funcionamiento.

(Mañana: Democracia, dinero y videocracia)

[email protected]