Minuto a Minuto

Nacional Liberan a 3 víctimas de secuestro en Sonora; hay 7 detenidos y 40 armas aseguradas
Fuerzas federales y de Sonora realizaron un operativo en Puerto Peñasco en el que liberaron a tres víctimas de secuestro
Internacional Presidente surcoreano visitará México por primera vez en 16 años
Tras acudir a la Asamblea General de la ONU, iniciará el jueves su agenda oficial en México para sostener una cumbre con Claudia Sheinbaum
Nacional Habrá 9 concentraciones en CDMX; Movimiento triqui establecerá plantón
Estas son las concentraciones del día que habrá en la CDMX, con posibles afectaciones viales
Internacional Hallan 2.9 toneladas de cocaína en Manta, Ecuador, durante toque de queda
Esta y otras medidas no evitaron que Ecuador cerrara 2025 con una cifra récord de 9 mil 283 homicidios, siendo el país más violento en LATAM
Nacional Se forma la tormenta tropical ‘Polo’; podría convertirse en huracán categoría 3
Para el jueves se prevé que alcance su punto más cercano al territorio mexicano, con lluvias de muy fuertes a intensas

Quizá no hay declaración más desencaminada sobre el Estado Islámico que la hecha hace un tiempo por el presidente Barack Obama, suponiéndolo una versión pobre de Al Qaeda.

“Son una especie de equipo suplente (jayvee team)”, dijo el Presidente. “Si unos tipos se ponen el uniforme de los Lakers y saltan a la cancha, eso no los hace Kobe Bryan (el gran estrella de los Lakers)”.

Al Qaeda no solo no es el equipo titular del Estado Islámico, sino en muchos sentido su opuesto. Escribe Graeme Wood en The Atlantic:

“Bin Laden veía su terrorismo como el prólogo del califato que no vería en vida. Su organización era flexible, operaba como una red geográficamente difusa de células autónomas. El Estado Islámico, por el contrario, requiere un territorio para conservar su legitimidad, y una estructura de arriba abajo para gobernarlo. (Su burocracia está dividida en ramas militares y políticas, y sus territorios en provincias)”.

En las obligaciones originales del Islam está jurar lealtad al califato y, si se está lejos, viajar a él para vivir dentro de sus fronteras.

Este es el efecto congregador de los fieles que tuvo la erección del califato anunciada en Mosul, el 5 de julio de 2014, por el jefe del Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi.

Desde aquel día “varios miles de jóvenes europeos musulmanes”, dice The Economist, oyeron el llamado y viajaron al califato. Muchos recibieron instrucción religiosa y militar y han vuelto a sus países de origen. Solo en Inglaterra y Francia, sigue The Economist, debe haber 400 o 500 de estos casos.

El literalismo del Estado Islámico asombra a los observadores. Creen literalmente en el Islam originario y dicen literalmente lo que van a hacer. De ahí que a tantos inquieten las palabras del comunicado con que el Estado Islámico hizo suyos los atentados de París: “Este ataque es el primero de la tormenta”.

Se diría que Occidente tiene enfrente un nuevo equipo titular de terrorismo: la acabada mezcla de los métodos de Al Qaeda, capaz de golpear en todas partes, y las convicciones milenaristas del califato, que tiene territorio, súbditos, ferocidad guerrera y vocación apocalíptica.

h[email protected]