Sí, pero la fuga mayor es por el populismo

RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Es el temor de los empresarios al riesgo de mantener o invertir su dinero aquí, ante la inseguridad jurídica que provocan las medidas económicas de corte castrochavista del gobierno

El presidente se agarra del gancho y atribuye la fuga de capitales al mediático caso Papeles de Pandora. Pero el récord de salida de dinero de México, en este gobierno, es por medidas como la actual propuesta de renacionalización de la industria eléctrica.

Es el temor de los empresarios al riesgo de mantener o invertir su dinero aquí, ante la inseguridad jurídica que provocan las medidas económicas de corte castrochavista del gobierno: hasta julio, se habían llevado 10 mil 150 millones de dólares.

Quiere decir que 2021 romperá fácilmente el record histórico de fuga de capitales que dejó 2020, con 15 mil millones de dólares. Pero es un asunto ideológico, de rechazo del actual gobierno al sistema capitalista, y de acercamiento al bloque comunista.

Porque ahuyenta la inversión extranjera, excepto la de China, cuyas empresas reciben los contratos gubernamentales, como el de la construcción del Tren Maya, otorgado a Communications Construction Company, por valor de 13 mil 400 millones de pesos.

Es una estrategia hecha en China. En la reciente cumbre de la Celac, realizada en la CDMX, el mandatario mexicano cedió al líder comunista chino Xi Jinping el honor de pronunciar el discurso final. Y las estrellas fueron los pro-chinos Díaz-Canel y Nicolás Maduro.

Es una decisión de Estado. Por ejemplo, la Jefa de Gobierno de la CDMX, la candidata del presidente a sucederlo, dio a la empresa china CRRC Zhuzhou Locomotive la reparación la Línea 1 del Metro, por mil 850 millones de dólares.

Según el Centro de Estudios China-México, México es el país de América Latina con mayor de inversión extranjera directa china. De hecho, el embajador chino anunció, junto a Ebrard, que su gobierno financiaría con 600 millones de dólares la refinería de Dos Bocas.

Como sea, todo eso viola el capítulo 32, artículo 32.10, del T-MEC, que prohíbe acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado. Es el carril titulado Non-Market Country y se refiere a China, sin género de dudas.

Aunque hoy al gobierno mexicano no le interesa mucho el T-MEC, pues la prosperidad de la economía estadounidense le beneficia sin necesidad del T-MEC: gracias a esa prosperidad, los paisanos mandan dos dólares por cada dólar que se llevan los empresarios.

Sólo en julio, mandaron cuatro mil 540 millones de dólares, el mayor monto para cualquier mes desde 1993. Así, el gobierno no necesita cumplir el T-MEC, aunque el T-MEC multiplica el dinero y las remesas se van en la abarrotería de la esquina.

Y, a los dueños de la abarrotería, los sangra el SAT. Entonces las remesas acaban siendo pan para hoy, y hambre para mañana. Pero eso es la 4T:

PAN para hoy y hambre para mañana.

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