Con la mayoría de los medios sin incidir con información propia en el debate público, Twitter no alcanza como contrapeso a la propaganda del gobierno. De ahí que la gente se crea más segura, aun cuando una persona es asesinada cada 15 minutos.

Por ejemplo, la encuesta de antier del Inegi muestra que seis de cada 10 mexicanos (6.5 por ciento) se siente inseguro donde vive; mientras que hace dos años era el siete por ciento (72 por ciento) el que se sentía inseguro donde vivía.

Es raro porque, desde 2019 hasta la fecha, se mantiene el mismo promedio de 100 homicidios dolosos diarios y de uno cada 17 minutos, pese a que las fuerzas militares tienen mayor presencia, desde patrullar las calles hasta construir carreteras.

Lo que sucede es que la realidad es aplastada por la propaganda diaria del gobierno, que es retomada sin matices por buena parte de la prensa, salvo visibles excepciones. Prevalece la publicación y divulgación de los datos que ofrece el gobierno.

Según la titular de la SSP, los delitos como robo a transeúnte, robo en transporte público, extorsión y violación presentan indicadores a la baja de un cuatro por ciento. Pero cuatro por ciento es casi nada si se tiene cuenta que la gente salió poco de su casa en dos años.

Es decir, las cifras frías que ofrece el gobierno no soportan un análisis detenido. Sin embargo, son éstas las que forman opinión, como demuestra la encuesta diaria que realiza MITOFSKY, en la cual el gobierno tiene una aceptación popular de 62.7 por ciento.

Durante el sexenio pasado, con una prensa tradicional mucho más dinámica, y un número mayor de articulistas críticos, los mexicanos decían sentirse menos seguros. Por ejemplo, en 2018, el 79.4 por ciento se sentía inseguro, aunque había menos asesinatos.

En los primeros tres años de este gobierno suman 107 mil 805 homicidios dolosos; mientras que en igual periodo del gobierno anterior fueron 62 mil 145 personas. Con Felipe Calderón fueron 39 mil 672 y con Vicente Fox, 40 mil 563.

Es un desbalance notable, si se tiene en cuenta que la actual administración dio a las Fuerzas Armadas un papel muchísimo más relevantes en las tareas de gobierno en el país que las que recibieron durante los tres gobiernos anteriores.

Además, hay más tropas que patrullan ciudades y que protegen instalaciones estratégicas. Hoy, los militares controlan los aeropuertos civiles, las aduanas, la marina mercante, parte de la infraestructura turística, la salud pública y la construcción.

Eso no se traduce en mayor seguridad pública, pues hay un asesinato cada 17 minutos. Pero la propaganda oficial se impone y provoca que los mexicanos perciben que, como les dice el gobierno…

Están mejor.