Familiares y alumnos recriminan al actual gobierno, porque les incumplió su promesa electoral de devolverles vivos a los 43 de Iguala. La verdad es que familiares y alumnos hicieron política con el caso, y se dejaron usar para que se hiciera política con el caso.

Recordemos que la CNDH anterior, presidida por el doctor Luis Raúl González Pérez, exigió al gobierno peñista investigar “¿por qué los desaparecidos fueron llevados a Iguala? y ¿quién los llevó? Pero los propios familiares se voltearon contra lo que exigía la CNDH.

González Pérez hasta recomendó una segunda línea de investigación, que implicaba la participación criminal de dos policías federales: de acuerdo con un testigo, éstos habrían llevado a los normalistas ante la presencia de un sicario.

A raíz de esta petición de la CNDH, uno de los padres exigió al entonces presidente Enrique Peña investigar por qué a los jóvenes les informaron que irían a Chilpancingo a botear para la marcha del 2 de octubre, pero su jefe desvió los vehículos a Iguala.

Pero la mayoría de los padres, y Vidulfo Rosales, abogado de éstos, lo desacreditaron: “Lo hizo impulsado por Enrique Galindo, jefe de la Policía Federal, quien ha empujado esa línea”. Padres y abogado nunca quisieron saber quién llevó a los desaparecidos al matadero.

En verdad hicieron política y campaña electoral a favor del grupo político que en 2018 llegó a la presidencia, y al cual hoy recriminan porque les incumplió su promesa de devolverles vivos a los 43, algo que supieron siempre era imposible: lucraron con el tema.

Es humano que se sientan engañados, sobre todo con el poder absoluto dado al Ejército por el grupo politico al que ayudaron a ganar la presidencia, aunque en campaña les hizo creer que el Ejército había tenido que ver en la desaparición de sus hijos.

No olvidemos que, durante la gira de campaña por Nueva York del actual presidente, éste le dijo a Antonio Tizapa, papá de uno de los 43: “El reclamo debe ser a las Fuerzas Armadas, a quienes intervinieron en ese crimen”.

A pregunta del señor Tizapa, acerca de las relaciones políticas que había tenido el entonces candidato presidencial con el autor intelectual del caso Iguala, el ex alcalde José Luis Abarca, otra respuesta fue: “Cállate, eres un provocador”.

El mismo abogado Vidulfo Rosales se debe sentir estafado: después de haber trabajado tanto para golpear al gobierno de Peña, y hacer que ganara las elecciones el actual grupo político, le acaban de negar su aspiración de ser Fiscal de Guerrero, con La Torita.

También les fallaron los expertos extranjeros del hoy senador Álvarez Icaza, que les dijeron que sus hijos estaban vivos.

Una red de engaños: pobres padres.