Mientras en Estados Unidos más declara sobre sus negocios con Segalmex un infiltrado de la DEA que era prestanombres del dictador Maduro (aliado de este gobierno), más duro es el diario oficioso de este gobierno, La Jornada, sobre la corrupción en Segalmex, aunque ésta fue creada por el actual presidente en 2018.

Y justamente desde ese 2018, Alex Saab (el prestanombres del dictador venezolano) se desempeñó como fuente confidencial de la DEA. Segalmex y Saab, según investigación de EL PAÍS y Armando.info, violaron las sanciones de Washington contra el gobierno impuesto de Venezuela.

Por eso, las críticas (como nota principal) de La Jornada a Segalmex pareciera que son de Reforma o El Universal, los dos únicos periódicos críticos con la labor de la actual administración. Es evidente la idea de hacer ver que la corrupción en Segalmex es ajena al gobierno y culpa de algunos funcionarios.

Sin razones políticas de causa mayor, La Jornada (que es el brazo ideológico de la 4T y recibe 185.2 millones de pesos en publicidad oficial) jamás criticaría el proyecto creado por el presidente de México, desde el mismo inicio de su mandato, para garantizar el abasto nacional de alimentos básicos.

El asunto es que Saab y Segalmex hicieron jugosos negocios en favor de Maduro y en contra de los Estados Unidos, tal cual explica, con documentos, hechos y datos, la investigación de EL PAÍS y Armando.info, que provocó la detención de Saab, y su traslado para ser juzgado en Estados Unidos.

En 2019 y 2020, Saab compró en México alimentos por 64 millones de dólares y se los envió a Maduro, quien a su vez se los vendió a sobreprecio a los venezolanos, a pesar de que fue básicamente a los más pobres, como parte de sus programas sociales de compra de votos.

La Jornada informó que Segalmex (la socia de Alex Saab) es un nido de corrupción, con transacciones sin transparencia y asignaciones directas. Bueno, el 80 por ciento de los contratos de este gobierno son por asignaciones directas, según las cuentas de Mexicanos contra la Corrupción.

Todavía ayer, La Jornada volvió a publicar, como nota principal, sobre anomalías múltiples en Segalmex, como, por ejemplo, 8.6 mil millones de pesos cuyo destino se desconoce. “En 2019 y 2020, crecieron en tres mil 289 millones de pesos los gastos de operación”, dice el diario.

Así que todo indica que Saab está repitiendo, o puede repetir, en Estados Unidos todo lo que descubrieron El PAÍS y Armando.info sobre los negocios del prestanombres con la empresa de alimentos insignia de la actual administración mexicana, en un operativo triangulado por nuestra cancillería.

Como sea, desde el momento que lo lleva La Jornada, este tema es sensible.