La crítica del árbitro de la democracia al Congreso por no funcionar como contrapeso del Ejecutivo, saca a flote el error de parte de la sociedad al rendirse por adelantado al actual gobierno antes que asumiera.

El propio Lorenzo Córdova fue ejemplo, cuando el INE cruzó los brazos ante la consulta ilegal y repleta de irregularidades, con la que Morena canceló el aeropuerto de Texcoco, tan temprano como el 29 de octubre de 2018.

Hoy se entiende la entrada en pánico, y que algunos sectores ocupen los espacios vacíos que dejan otros, luego de tres años de deterioro sistemático de las estructuras democráticas, económicas, políticas, legales, salud, expresión y muchas facetas más en México.

No olvidemos que el CCE se colocó de tapete al, a la postre, candidato ganador, al ofrecerle una mesa de expertos que le explicara la importancia del aeropuerto, que siempre prometió cancelar. Vamos: a quien debía explicarle el CCE era a los votantes.

El CEE obedeció por adelantado a un candidato, en lugar de informar a la gente que la obra fue ideada con estudios de la Organización de Aviación Civil Internacional, Asociación de Transporte Aéreo Internacional, Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Y que la sociedad supiera que la obra estaba financiada en un 70 por ciento y avanzada en 32 por ciento, que cancelarla obligaría a varias generaciones de mexicanos a pagar con sus impuestos 332 mil millones de pesos, por indemnizaciones a los empresarios.

Pero el CCE le colocó la mesa al candidato y acabó dándole las sillas al presidente. Igual que el INE: metió la cabeza bajo el ala cuando el presidente electo hizo una consulta patito, y hoy critica al Poder Legislativo por no ser enérgico ante el presidente en el poder.

Es ineludible que, a mitad del camino, la sociedad mexicana revise su postura ante la política en los últimos tres años, durante los cuales pensó que las instituciones se protegían solas, sin tener que ser defendidas por la sociedad.

Porque el actual gobierno le ha quitado a la sociedad parte del poder que ésta había conquistado, a través de, por ejemplo, los eliminados 200 organismos autónomos y 109 fideicomisos que eran financiados por recursos del gobierno y de la empresa privada.

¿Cómo se llegó a esto en sólo tres años? Lo explica Timothy Snyder:

La mayor parte del poder del autoritarismo le ha sido otorgado libremente. En tiempos como éstos, los individuos se anticipan a lo que querrá un gobierno más represivo, y después se lo ofrecen sin que nadie se los pida. Un ciudadano que se adapta de esa manera está enseñándole al poder qué puede hacer.

Es hora de cada quien ocupe el lugar que le corresponda.