Minuto a Minuto

Nacional Ejército despliega mil 170 elementos en tres estados para reforzar la seguridad
El despliegue de los elementos militares tiene el objetivo de reforzar la seguridad y contener la actividad delictiva
Nacional El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, llega a México
El canciller Juan Ramón de la Fuente recibió al presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, en Quintana Roo
Internacional Trump afirma que EE.UU. desconocía que Israel atacaría un campo de gas en Irán
Trump advirtió que Israel no atacará el campo de gas Pars Sur en Irán, salvo si este vuelve a atacar refinerías en Qatar
Internacional Mueren cuatro mujeres en Cisjordania por impacto de misiles iraníes
Las mujeres murieron a consecuencia del ataque por parte de Teherán contra suelo israelí que afectó al sur de Cisjordania
Internacional Guerra en Oriente Medio vive una importante escalada: Zovatto
Si el conflicto se traslada al ataque de campos o centros de producción de petróleo o de gas, las consecuencias económicas de esta escalada bélica podrían ser extremadamente graves

Para El Flaco Ruiz Abreu, en su cumpleaños

Desde la terraza del restaurante Almina en Chetumal se ve muy cerca, al alcance de la mano, la ribera beliceña del lugar que se llama Consejo.

En la ribera hay una construcción de ladrillo quemado y techo de tejas rojas. Nos han dicho que es un restorán donde preparan el mejor rice&beans disponible, un plato de arroz y frijol bayo guisados en aceite de leche de coco, con piezas de pollo o de puerco fritas en achiote, especialidad de la cocina beliceña.

Hace varios años vemos ese punto rojo y decimos que hay que tomar una lancha, cruzar, comer el rice&beans y regresar.

Nunca cruzamos. Pero este fin de año tres sobrinos hicieron el viaje en avioneta de Corozal a San Pedro, la isla beliceña famosa porque la cantó Madonna.

La pasaron bien aunque apenas los dejaron entrar a la playa, pues no eran huéspedes de los hoteles dueños de ellas.

Este secuestro de las playas de San Pedro es el mismo que han hecho hoteleros y propietarios a lo largo de toda la Riviera Maya quintanarroense, desde Tulum hasta Cancún.

Una de las glorias de las playas brasileñas es que son públicas. Nada obstruye ni su vista ni su uso. Las playas son del pueblo, dicen ahí. Los hoteles, de sus dueños. No en Quintana Roo.

Google Earth me ha enseñado que Chetumal no es tierra firme. En realidad es una isla, un girón de selva y mangle rodeado de cuerpos de agua: el agua de la Bahía de Chetumal, el agua del Río Hondo que separa México y Belice, el agua de las lagunas Mariscala, Milagros, Bacalar y de los misteriosos y transparentes esteros que las unen.

Acaso porque Chetumal dejó de mirar al mar después del ciclón Janet, su larguísimo malecón no ha sido obstruido ni en su vista ni en su uso por propietarios públicos o privados.

Toda su extensión de varios kilómetros, el hermoso bulevar de dos carriles que va hasta Calderitas, es de los chetumalenses, como debieran ser de sus habitantes el resto de las riberas del Caribe quintanarroense, secuestradas a lo largo de los años por la codicia, el mal gusto, el mal diseño del espacio público, y la corrupción, la corrupción, la corrupción.

[email protected]