Minuto a Minuto

Nacional CDMX se perfila como “la ciudad con más seguridad” para acoger el Mundial
Clara Brigada, afirmó que la Ciudad de México está "preparada" para acoger el Mundial de fútbol como "la ciudad con más seguridad"
Internacional Machado dice a senadores de EE.UU. que hará de Venezuela un “escudo de seguridad”
Machado afirmó ante senadores de EE.UU. que su proyecto para Venezuela busca transformarla en un “escudo de seguridad” para toda la región
Economía y Finanzas México podría superar los 3 mil 600 millones de dólares en beneficios económicos por Mundial
México podría alcanzar beneficios por hasta casi 200 mil millones de pesos por la organización del Mundial 2026, al triplicar la derrama económica
Economía y Finanzas Empresarios mexicanos piden “frialdad” y unidad para revisión del T-MEC en 2026
El presidente de la Concanaco Servytur pidió que la revisión del T-MEC sea fría, estratégica y basada en consensos, no una renegociación anticipada
Entretenimiento Muere Reymond Durán, vocalista del grupo Sin Fronteras
La causa de muerte del vocalista estaría relacionada con una batalla contra el cáncer que enfrentó durante varios meses

Si un empresario estadounidense tuviera que decidir hoy mismo dónde realizar una inversión off shore, en medio de la incertidumbre que ha desatado Donald Trump con su política arancelaria, el destino ganador sería China.

Ese país asiático no sólo doblegó a Trump para que echara marcha atrás a sus absurdos impuestos de importación de 145%, sino que no ha tenido que ceder en nada.

Al contrario, horas después de que Estados Unidos le quitó el castigo arancelario, el gobierno de Beijing le dejó saber a La Casa Blanca que va a aumentar su presencia en América Latina.

Por eso es conveniente que México renegocie lo antes posible el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá para que se tengan certezas en la relación con el vecino del norte.

Lo que deja ver la tregua comercial de Estados Unidos con China es que dentro del círculo de poder de Donald Trump intentan hacerle ver que sus presiones negociadoras no pueden resultar como imagina y que los estragos pueden ser devastadores para sus cadenas productivas y para sus mercados de consumo.

Está claro que, en términos prácticos, racionales, a Estados Unidos le conviene complementar su fortaleza industrial con los dos países de América del Norte para enfrentar de mejor manera a China, que sí está en franca competencia por el liderazgo mundial.

También México y Canadá deben tener claro que una renegociación con esta versión más intransigente de Donald Trump tendrá que derivar en un acuerdo menos equilibrado, cuya balanza se incline hacia el beneficio de Estados Unidos.

¿Dónde podrían venir los cambios más estridentes respecto al T-MEC actual?

Básicamente en aquellas obsesiones que ha mostrado Donald Trump en este mandato.

Las reglas de origen, sobre todo en industrias como la automotriz, tenderían a endurecerse para beneficiar la proveeduría regional, especialmente la estadounidense.

No hay duda de que esta administración republicana buscaría poner muchas más trabas para la proveeduría de terceros países y limitaría la integración de componentes industriales de otras regiones, especialmente de Asia.

Los aranceles estarían seguramente presentes como un instrumento para obligar al equilibrar la balanza comercial. No sabemos si alguien podrá hacer entrar en razón a Donald Trump sobre el tamaño tan dispar que tienen los tres mercados norteamericanos y cómo no todo desbalance implica algo negativo, pero claramente buscará compensar con impuestos de importación ese desequilibrio.

Los mecanismos de solución de controversias claramente tenderán a beneficiar los intereses estadounidenses sobre los mexicanos o canadienses y los castigos serían cuotas compensatorias tan absurdas como su actual política de aranceles.

Es muy probable que Donald Trump quisiera incluir en el acuerdo comercial cláusulas ajenas a los temas económicos, como narcotráfico o migración y eventuales castigos a las exportaciones de los socios si no se cumplen sus condiciones. Si lo hace sería uno de los asuntos más estridentes de la eventual renegociación.

Si, efectivamente, las condiciones para renegociar el T-MEC fueran así de desventajosas, ¿cuál sería el incentivo para México o Canadá para adelantar la ratificación de un acuerdo en conjunto o separado con Estados Unidos?

Básicamente dos cosas, la primera es terminar con la incertidumbre y la segunda es que sería eso o nada.