Pero no puede pedirles la renuncia, porque cumplen el obradorista estándar de la 4T: 90 % lealtad y 10% de capacidad
El hoy morenista Alejandro Armenta, gobernador de Puebla, surgió de la escuela política y moral del tristemente célebre ex gobernador priista Mario Marín, El Gober Precioso. ¿Resultado? En 15 meses de mandato, Armenta es El Gober del Escándalo.
Y el líder de los escándalos es el propio Armenta: usa como taxis aéreos los helicópteros oficiales, con detalles de lujo enfocados en la comodidad para su inseparable agua Perrier en el reposabrazos; y viaja al hospital en EU en jet privado, de a 300 mil el vuelo.
Una causa del mal gobierno en Puebla se debe a que el gobernador parece funcionario pequeño, porque tiene un gabinete de funcionarios pequeños y frívolos, más dados, algunos, a los affaires de la farándula que a trabajar.
¿Cómo resolvió Armenta el escándalo de su pasión por las naves aéreas? Reservó hasta que haya abandonado el cargo, toda la información de la bitácora, destinos y costos de sus vuelos en helicópteros y aviones.
El alboroto más reciente lo dio un espadachín olímpico al que Armenta hizo coordinador general del Bienestar: Edgar Chumacero, quien besa en un video a Natalia Suárez, funcionaria del mismo sector, durante un concierto.
La pareja de Chumacero, Susy Sosa, modelo cubana, le dijo a Xa la funcionaria Natalia Suárez:
Te metiste con el marido de la persona equivocada mi reina y mira q te lo advertí desde febrero y no hiciste caso, arriesgar tu trabajo, exponerte a que tu hijo vea todo esto para intentar ser diputada xq nunca has sido nadie políticamente hablando, escribió Susy Sosa en X.
Altos funcionarios del gobernador Armenta viven al estilo del glamour de Hollywood, el llamado High-profile lifestyle o A-listers: lo ostentoso, alfombras rojas, vivir en la burbuja de la fama, como José Luis García Parra, el coordinador general de Gabinete.
Novio de la cantante Belinda, el hombre de más confianza del gobernador Armenta se fue a Disneylandia con esta figura del jet set a retratarse con Minnie Mouse y Daisy Duck, dos de los personajes femeninos más icónicos del llamado Mundo Mágico.
Armenta le dio el puesto más importante de su gabinete a este García Parra aunque, durante el sexenio pasado, tuvo que renunciar como la coordinación de Mesa Directiva del Senado, por comprarse un Audi R8 de cuatro millones de pesos.
¿Quién era el jefe de García Parra en el Senado? Pues Alejandro Armenta, que era entonces presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República. Si Armenta, el del agua Perrier helada en los helicópteros, nombra a frívolos, él es igual de frívolo.
Pero no puede pedirles la renuncia, porque cumplen el obradorista estándar de la 4T: 90 % lealtad y 10% de capacidad.
Sí: son diminutos, todos.
