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Se suma la caída del PIB de EU.

Las revisiones a la baja en las expectativas de crecimiento de la economía mexicana siguen sin encontrar un piso en la encuesta de expertos que consulta el Banco de México (Banxico).

Son tres años consecutivos en que puntualmente se estima un crecimiento menor al previsto. Ya sean factores internos, como el freno al gasto público del 2013, la reforma fiscal del 2014, o el recorte al gasto público del 2015.

O bien, factores externos, como ahora Grecia, que se mete en la más reciente encuesta como una preocupación de los analistas como un lastre para el crecimiento futuro de la economía.

Pero, sobre todo, los expertos consultados no dejan de revisar también a la baja las expectativas de crecimiento de Estados Unidos y ése sí es un factor que impacta directamente en las estimaciones locales.

Por eso podemos entender que la preocupación por un aumento en las tasas de interés provoca tantos estragos en los mercados mexicanos. Porque si el dinamismo es relativo y el dinero se encarece, la combinación es fatal.

La revisión constante que sí resulta virtuosa es la expectativa de inflación. Desde que inició este año, ha caído la estimación del aumento de los precios y ya va la previsión en 2.91% para el cierre.

A la par de un menor crecimiento y una menor inflación, los expertos del sector privado que consulta mensualmente el Banco de México consideran que las tasas de interés habrán de subir durante los meses por venir.

Mientras que la tasa de cambio también se disparó en las estimaciones de los expertos hasta los 15.26 pesos por dólar al cierre del año.

No sería difícil encontrar una razón externa para todos y cada uno de estos pronósticos, desde la desaceleración económica hasta la depreciación del peso. Incluso, la inflación baja también es parte de una inercia internacional. Pero hay un factor que sigue como predominante en el ánimo de los expertos y de la población en general. La inseguridad pública sigue ahí, encumbrada como la principal preocupación de los analistas que limita el crecimiento económico.

Son ya 19 meses consecutivos en que la inseguridad pública es la principal angustia de los expertos en economía.

No menos preocupante es la situación de la industria petrolera mexicana. Porque entre la caída en la plataforma de producción y el derrumbe de los precios suman una cuarta parte de las preocupaciones de los expertos.

Claro que es más importante el problema de la falta de capacidad productora, porque eso sí depende más de factores internos que los precios del crudo, que son tan volátiles como una ruleta.

Al menos ante lo apabullante del pesimismo de las condiciones actuales, hay que decir que los expertos creen que hoy la economía está mejor que hace un año y sobre todo, que hacia adelante las cosas se pueden poner mejor.

Hay alguna incertidumbre respecto de la conveniencia de aprovechar el actual momento para emprender algún negocio o inversión, precisamente por los negativos que se parecían en el panorama.