Las críticas se deben tomar como una reflexión, no como un reto a superar

Florestán.

Cuando en junio pasado el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, se negó a la petición de López Obrador de traspasar a su gobierno los Derechos Especiales de Giro que el Fondo Monetario Internacional le había asignado, tomó la decisión de no proponerlo para otro mandato y anunció que lo sustituiría con Arturo Herrera, su segundo secretario de Hacienda al que, a su vez, reemplazaría con el actual Rogelio Ramírez de la O., quien, reveló, le había dado la idea de hacerse de esos recursos de la reserva.

El enojo del presidente se dio por la negativa de pasarle aquellos activos de reserva que equivalían a trece mil millones de dólares, y que no son efectivo. Además, por ley, el banco central no puede financiar al gobierno federal.

En esa ruta, una semana después lo propuso para ingresar a la Junta de Gobierno del Banco de México para que ésta lo ungiera su gobernador en diciembre, y que lo hacía en estos tiempos tan adelantados para darle certidumbre a los mercados y mantener la estabilidad macroeconómica.

Pero algo pasó que en agosto, sin decir nada, retiró su propuesta del Senado y así pasó septiembre, octubre y lo que va de noviembre cuando ayer Ricardo Monreal lo confirmó a lo que Herrera, que lo vio hace unos días en Palacio Nacional, ratificó que, efectivamente, hace una semana el presidente me informó que había decidido reconsiderar mi nombramiento al frente del Banco de México. Y nada más, a pesar de que la decisión la tomó hace tres meses.

Hoy por la mañana hablará del caso, no sé si cuente por qué cambió el nombramiento de Herrera y hasta mencione a quien quiere de gobernador del Banco de México.

RETALES

1. RELEVO.- El candidato más natural para gobernar al Banco de México y que mandaría el mensaje de serenidad que López Obrador dijo querer enviar cuando adelantó esta sucesión en junio, es el subgobernador Gerardo Esquivel, un economista con todas las prendas, respeto y reconocimientos en ese mundo y fuera de él. Y cercano al presidente, sin que esto le garantice obediencia, que es de lo que se trata;

2. RELEVO. A la tercera fue la vencida y Loreta Ortiz fue electa ayer por 92 senadores como la ministra número once del pleno de la Corte, al fin del mandato de quince años de Fernando Franco. También es de las cercanías de López Obrador, pero tiene una carrera propia. Por primera vez en la historia del poder Judicial habrá cuatro ministras en ese que, por mucho años, fue un club de Tobi; y

3. SECRETO.- No sé qué gana el doctor Jorge Alcocer al revelar que hoy ya se nos presentan pequeños indicios de una cuarta ola (de Covid), pero no quiero que esto pase a la prensa, (a) esos potenciadores de la verdad, esos distorsionadores de la verdad. Y yo le pregunto: ¿Es ético ocultar esos preocupantes indicios?

Nos vemos mañana, pero en privado.